CAPÍTULO 39
LA FOSA
J
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aime y Julián se habían sentado en la acera, frente a uno de los lados de la piscina. Su padre, el
señor Francisco, salió a la calle con el sano propósito de dar un paseo. Vio a los
chiquillos y se acercó a ellos.
—¿No estabais jugando en la pista de tenis? —les preguntó— ¿Ya os habéis cansado?
Los dos pelirrojos
miraron muy seriamente a su progenitor.
—Hace rato que se nos han quitado las ganas de
jugar —declaró
Julián, el hijo mayor—. Nico, Nat y Bibi se han ido hacia el pozo de
las águilas. Nico llevaba una pala y un pico y ha gritado que iba a enterrar
vivo a cualquiera que lo molestase. Tenemos miedo porque sabemos que quiere
enterrarnos a nosotros.
Francisco Torres miró,
con furia, hacia la montaña. Eran las siete menos cuarto de la tarde,
completamente de noche. En el cielo ennegrecido, la luna y las estrellas
brillaban por su ausencia.
—¿Todavía no han vuelto? —indagó el hombre.
—No —respondió Julián—, hemos estado vigilando.
—¡Maldito demonio de chiquillo! —exclamó Francisco,
iracundo. Sacó un teléfono del
bolsillo de su pantalón.
En villa de Luna sonó el
móvil del señor Teodoro, que se despertó al momento. Emilia y Elisa también se
despertaron. El joven tuvo que separar el teléfono de su oreja para que los
gritos del señor Francisco no le dejaran sordo. Colgó el aparato, perplejo.
—¿Quién es, qué pasa? —interrogó Elisa.
—Es Francisco —contestó el señor
Teodoro, que todavía no se había despejado del todo—. Quiere que vaya a la
piscina con un par de linternas. Está muy alterado.
Emilia exhaló un bufido
de fastidio.
—¿Y cuándo no está alterado nuestro querido
Francisco? —preguntó con
enfado — ¡No sé cómo hemos podido dormir tanto! ¿Y dónde se habrán metido Paddy y Sandra? —agregó, sorprendida.
—Voy a ver qué ocurre —decidió Blas—. En cuanto regrese os
ayudaré con la cena.
El señor Teodoro se
marchó del salón. Elisa suspiró, resignada.
—¿Te pasa algo, querida? —se interesó Emilia.
—No es nada —repuso la aludida—. Hoy tengo el día tonto y sólo me ha faltado enterarme de las barbaridades que ha hecho el
ex marido de Gabriela.
—A ti te pasa algo más —insistió Emilia,
observando el rostro triste de Elisa Rey.
—Noto a Blas muy distante —admitió esta.
—Muchos años enamorada de él, ¿verdad?
La pregunta fue muy directa, quizás bruscamente directa.
—Prefiero no hablar de eso.
—Todo se arreglará —la reconfortó Emilia—, Blas ha tenido muchas
preocupaciones últimamente. En cuanto hable con Nico el día de Reyes se quitará
un gran peso de encima. Tú le importas mucho. ¿Con quién va a estar mejor que contigo? Ya verás cómo al final cae rendido a tus pies. Y si no cae por sí solo, haremos que caiga entre las dos.
ῳῳῳ
El señor Teodoro llegó al recinto de
la piscina, con dos linternas. El señor Francisco le relató, escupiendo saliva,
lo que sus hijos le habían contado. La cara del joven se ennegreció como el
cielo.
—Hoy le sacudo a Nico el polvo del trasero —masculló, fuera de sí—. Voy a dejárselo rojo
como el tomate más maduro.
—Te dije que tenías que vigilarlo con mucho
cuidado —le recordó Francisco—. Ese chaval es un
peligro, no tiene idea buena. Siempre está tramando alguna trastada.
El señor Torres cogió una
de las linternas y siguió a Blas, que se encaminó hacia la montaña a grandes
zancadas.
No tomaron el mismo
camino que los niños, emprendieron la subida por un sendero bastante más ancho.
Si había algún animal oculto entre los árboles o los matorrales, no osó
salirles al paso.
—Toda la culpa la tiene Estela —acusó Francisco,
hablando entrecortadamente debido al esfuerzo que le suponía alcanzar a su guía—, despreció
nuestra ayuda y prefirió a esa pandilla de ineptos que no sirven para nada
bueno.
ῳῳῳ
Nicolás estaba exhausto,
pero muy satisfecho. Había logrado cavar una fosa que le llegaba por encima de las rodillas y era lo suficientemente larga como para introducir el cadáver.
El niño probó a
acostarse, él no cabía pero Salvador Márquez era más bajo. Las niñas
lo contemplaban, absortas, y no se percataron de los dos hombres que se
aproximaban. Cuando lo advirtieron, ya los tenían encima.
El señor Francisco Torres
secaba el sudor de su cara con un pañuelo y respiraba con dificultad; le
resultaba imposible articular palabra.
Natalia miró,
horrorizada, a los adultos. Bibiana, sin embargo, no pudo evitar sentir cierto alivio al ver al señor Teodoro. El joven dirigió el foco de luz hacia el
interior del agujero excavado y vio a Nicolás tumbado. El niño también vio a su
tutor y se irguió hasta quedar sentado. No se atrevió a moverse más.
—Levántate y sal de ahí enseguida —le ordenó Blas con
impaciencia.
Bibiana fue en busca de
la sudadera del chiquillo y se la entregó para evitar que Blas viese la herida
que le había provocado el cuervo en la espalda. Nicolás se la puso de
inmediato. Seguidamente salió de un salto de la fosa.
Su tutor le propinó una respetable
colleja.
—¿Me quieres explicar qué estás haciendo? —le preguntó, colérico.
—Estaba cavando —fue lo único que
respondió el muchacho.
—¿Cavando para qué? —gritó Blas— ¿Y qué hacías medio
desnudo? ¡Vas a coger una pulmonía! ¿Y sabes qué arañazo te has hecho en la
mejilla?
El joven pegó un cachete a
Nicolás controlando, en todo momento, su fuerza. A pesar de la furia que sentía, no quería hacer daño al crío.
—Estábamos preparando una trampa para
jabalíes —declaró Bibiana con valentía.
Blas la miró, atónito.
Cogió la pala y empezó a rellenar la fosa con la tierra que al pobre Nicolás le
había costado tanto extraer. El niño miró a
su tutor, impotente. Su trabajo y su
esfuerzo no habían servido para nada. Sintió unos fuertes deseos de gritar,
de dar patadas y puñetazos, pero se mantuvo quieto y callado.
—¿Cómo habrán sabido que estábamos aquí? —susurró Natalia.
—¡No
habléis cuchicheando! —les chilló el señor Francisco, que ya había
recuperado el aliento— ¿Qué
estáis planeando ahora? ¡Si queréis hablar, lo hacéis en voz alta, sino
a callar!
Ninguno de los niños pudo
volver a abrir la boca puesto que el hombre de los ojos saltones los vigilaba
minuciosamente, deslumbrándolos con su linterna.
Al cabo de tan sólo diez
minutos, la fosa estaba totalmente cubierta. Blas recogió el pico, que se
hallaba en el suelo.
—¿De dónde has sacado estas herramientas? —preguntó a Nicolás.
—De casa de Estela —murmuró el chiquillo.
—¿Le has pedido permiso?
El niño dudó qué
contestar ya que no sabía lo que la señora Miranda diría.
—Te he preguntado si le has pedido permiso —repitió su tutor enervándose.
—Sí le he pedido permiso —dijo Nicolás, nervioso—, pero no estoy seguro de
que me haya oído.
—¡Esto
sí que está bueno! —exclamó Francisco, iracundo— ¡Ahora va a resultar que Estela está sorda!
—Más vale que te haya oído. Vamos a casa de
Estela —resolvió Blas.
Con una mano asió la pala
y el pico, y con la otra sujetó de un brazo a Nicolás, obligándolo a caminar
deprisa.
—¡Vosotras,
andando! —ordenó el señor Francisco
a las dos jovencitas.
Bibiana cogió la
mochila y la cantimplora, Natalia llevaba la linterna. El señor Torres les
pisaba los talones y, de vez en cuando, las empujaba apremiándolas a que anduvieran
más rápidas. Los niños pronto se dieron cuenta de que no bajaban por el mismo
camino que habían ascendido. El actual era mucho más ancho y más sencillo de
recorrer.
“Si hubiésemos venido
por aquí, hubiésemos ganado tiempo”, pensó Nicolás, “y no me hubiese arañado la
mejilla”.
En una
ocasión, el muchacho giró la cabeza para mirar a las niñas. Comprobó que
también lo estaban pasando mal con el señor Francisco tras ellas. El crío se
ganó otro cachete de su tutor.
—¡Mira hacia delante! —le ordenó, y volvió a sujetarle por el brazo.
Nicolás pensó
que a la velocidad que iban, acabarían rodando pendiente abajo.
“No
voy a poder enterrar a Salvador esta noche, meditó, “Pobre Estela, pobre Gabriela y pobre Hércules. Y todo por culpa de
Blas, siempre tiene que estropear mis planes”.
Súbitamente,
el señor Teodoro se detuvo.
—No te muevas —le dijo a Nicolás con moderada fiereza.
Blas soltó el
pico, levantó la pala y dio un brutal golpe en la cabeza a una culebra que
zigzagueaba, yendo al encuentro de los pies del niño. Seguidamente, apartó al
reptil del sendero, arrojándolo a la maleza. A continuación reanudaron la marcha.
Natalia y
Bibiana, a partir de entonces, miraron el suelo con miedo y aprensión.
—¡Esa serpiente debía ser venenosa! —declaró
el señor Francisco—. ¿A quién se le ocurre internarse en la montaña de noche?
Nicolás
recordó que su tutor le había dicho, en innumerables ocasiones, que no se
adentrara en el bosque una vez oscureciera. Miró de soslayo el perfil de Blas,
estaba muy serio.
“Está
que echa chispas”, pensó el chiquillo, “Nadie
va a poder librarme de que me pegue. No voy a poder sentarme bien durante un
año, por lo menos”.
Un jabalí,
semejante a un cerdo salvaje de colmillos enormes y salientes, vio pasar al
grupo. Continuó detrás de un castaño alto y de copa ancha, observando a los
humanos. El más corpulento de ellos no le inspiraba ninguna confianza. Era
demasiado grande y robusto. Creyó prudente no buscarse problemas con aquel
individuo.
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También he sentido cierto alivio como Bibiana cuando Blas ha aparecido. Me doy cuenta de que Bibiana le tiene miedo a su padrastro pero no le tiene miedo a Blas.
ResponderEliminar¡Sabía yo que los hijos de Francisco no iban a estar callados! Tengo la sensación de que Blas no está enamorado de Elisa por mucho que su madre se empeñe.
No sé por dónde vas a salir ahora, Mela, eres impredecible y eso me gusta mucho de ti.
Salgo de viaje, si puedo entro esta noche.
Un abrazo.
Hola amigo, el padrastro de Bibiana es un bruto. A la niña le gustaría Blas como padre casi desde que lo conoce. Y la verdad es que estaba pasando bastante miedo y por eso se alegra de la llegada de Blas.
EliminarJaime y Julián callados...imposible. Piensas que Blas no está enamorado de Elisa...puede ser que tengas razón. De eso no puedo hablar.
Me gusta que no imagines por dónde voy a salir...jajaja
Buen viaje, entra cuando quieras, suelo estar hasta tarde.
Un abrazo.
¡Bien por Bibiana! Se podrá o no creer la excusa, pero ha sido muy rápida.
ResponderEliminarYa decía yo que al sr Francisco mejor amordazarlo, aunque creo que farfullaría a través de cualquier mordaza multitud de barbaridades; Los hermanos, pues, bueno, incordian mucho, pero son cr1aturas e hijos de su padre.
Por enésima vez, pobre Nico!!!
En cuanto a Elisa, pobre chica, Blas es muy afectuoso con ella, pero de ahí al amor...
Un buen capítulo, Mela; muy decepcionante para Nico, Bibiana y Nat, desesperante incluso.
Luego hablamos largo y tendido.
Besote grande
Hola Nena,
EliminarBlas y el señor Francisco se creen la excusa que inventa Bibiana.
jajajaja Yo también creo que hasta amordazado, el señor Francisco daría guerra. Jaime y Julián andaban preocupados pensando que la fosa era para ellos.
¡Ay, Nico! Después de tanto esfuerzo, Blas le tapa la fosa.
Blas y Elisa, Elisa y Blas... ya veremos.
Me alegra que te haya gustado. Ya hemos hablado, eh. Pero seguro que volvemos a hablar como todos los días.
Besote grande.
O sea que Elisa y Blas ¡tenemos romance! Y qué susto con la culebra... Hoy han pasado muchas, pero que muchas cosas. E intuyo que te quedan muchas más en el tintero ¿a qué sí? Gracias, Mela, un beso
ResponderEliminarHola Mere,
EliminarElisa y Blas, posible romance. No puedo adelantarte nada. Sí puedo comentar que Elisa parece ser que sí está enamorada, pero Blas todavía no se sabe...
¡A mí me dan horror las culebras! Veo una y estoy corriendo una semana jajaja
Intuyes bien, aún queda mucho en el tintero. En mi perfil puse que soy escritora, puede que vaya a cambiarlo porque no sé si soy escritora... de lo que estoy muy segura es que soy la creadora del Clan Teodoro-Palacios.
Un beso muy grande.
Hola Mela, a Blas lo han sacado del sueño a voz en grito. Ya me imaginaba que los críos esos iban a decir cosas. me parece que no vamos a tener romance entre Blas y Elisa, no veo a Blas por la labor, creo que la aprecia. ¿Y qué va a pasar con el fiambre del congelador?
ResponderEliminarVa a ser difícil de enterrar. Interesante, interesante e interesante. ¡Eres genial, Mela!
Hasta el 40!!
Hola Oskar,
EliminarDigamos que Blas ha tenido un mal despertar. Jaime y Julián estaban preocupados pensando en la fosa. Tal vez tengamos romance entre Blas y Elisa, tal vez no. Ya veremos lo que ocurre con el fiambre, de momento continua en el congelador.
Gracias por tu comentario.
Hasta el 40!!
Hola Mela, me he reído un montón con el Sr. Francisco, ¡Que hombre! Lo del romance me ha sorprendido a medias, es decir, creo que ha habido algo en el pasado entre Blas y Elisa. ¿Nico? Aix no sé, no sé....... es que siempre estoy en suspenso. Ahora a esperarme al viernes!!!!!
ResponderEliminarUn beso Mela.
Hola Lidia, yo también me río con el señor Francisco. Pero aún me he reído más con tus cavilaciones. Crees que ha habido algo entre Blas y Elisa en el pasado y que Nico es hijo de ambos, ¿me equívoco? Todo pudiera ser... jajaja Me gusta que siempre estés en suspense. No te puedes imaginar cómo me gusta conocer vuestras impresiones.
EliminarHasta el viernes, mi querida lectora empedernida.
Que bueno, qué bueno!!!!!
ResponderEliminarY teorías por todas partes!!! estan los comentarios interesantes también, etoy por abrir ronda de apuestas jajaja
jajajaja ¡Ya me has hecho reir, Silvia! ¡Solo faltaría una ronda de apuestas! A veces mi marido o mi sobrino me miran de soslayo, cuando ven cómo me río delante de la pantalla del ordenador.
EliminarUn abrazo.
Mela, yo apuesto por que Blas no está enamorado de Elisa, apuesto por que se enamorará de Gabriela y apuesto que no es el padre de Nicolás. Y apuesto que Salvador no va a salir del congelador.
ResponderEliminarUn abrazo
jajajaja Hola, muy buenas. ¡Muchas apuestas haces! No puedo decirte si aciertas en alguna, si aciertas en todas o si fallas en todas. Solo puedo leer tus apuestas y sonreír.
Eliminar¿Sabes que tengo una lectora por detrás que me dijo que este es el primer libro que lee sin mirar el final? Me dejó sorprendida.
Buenas noches, amigo.
Creo que cuando alguien mira el final de un libro es que no le está gustando. Sé de qué lectora me hablas, te comenté que miro comentarios anteriores.
EliminarNo te he dicho que me gusta el aire navideño que le has dejado al blog. Y voy a hacer otra apuesta, apuesto que tu personaje favorito es Blas Teodoro.
Y además de ser la creadora de El Clan Teodoro-Palacios eres una escritora de los pies a la cabeza.
Un abrazo, Mela.
Y tú eres un comentarista muy halagador, muchísimas gracias.
Eliminar¿Crees que mi personaje favorito es Blas? jajajaja Confieso tener debilidad por un personaje pero no diré quién es mientras la historia esté inacabada.
Muy buenas noches, amigo.
Ahora que esto se pone bueno ,desde luego el sr.Francisco es de aupa ,chupate esa mandarina con el tio ese.
ResponderEliminarjajajaja ¡Por Dios que es tarde y me van a oír reír! ¡Pero qué expresión es esa! ¡No había oído nunca eso de la mandarina!
EliminarMi gato me está mirando muy serio.
Desde luego el señor Francisco es un caso para estudiar.
Un abrazo de parte de Ginger y mio.
Hola Mela: Ya sabía yo que esos dos los iba a meter en líos... En serio que ese vecino metiche tendría que ir al psiquiatra pa que le de un tranquilizante de caballo!!! y Blas ni tomándose todo el tilo del pueblo se va atranquilizar, entre el Sr. Francisco y lo que cree que Nico quiere hacer (y eso que no sabe la verdad =&)
ResponderEliminarBlas y Elisa..Me gustaría que terminen juntos, se pueden complementar; él un poco (del todo en realidad)explosivo y ella que aparenta ser tranquila (dije aparenta!!!)
Quiero una suegra como Emilia!!!!!
En fin será hasta el próximo capi. =D
Besotes =)
Hola!! Se les veía venir a Jaime y a Julián, ¿verdad? Quieres que Francisco vaya al psiquiatra jajajaja Me parece que tienes bastante razón y ni con toda la tila del pueblo va a tener Blas bastante. Y te gusta la pareja que pudieran formar Blas y Elisa... veremos a ver. Y te gusta Emilia como suegra... veremos.
EliminarHasta el próximo capi, encanto.
Muchos besotes!!
Mecachis que historia ,esto es de histeria que digo suspenso puro al mejor estilo de Alfred,voy a tomarlo con calma porque soy un poco paranoico.Saludos literarios en prosa.
ResponderEliminarHola Fidel, será mejor que te lo tomes con calma, sí jajajaja!! Voy a tomármelo yo también con calma y voy a prepararme una tila para continuar con el trabajo... jejeje
EliminarBuenas noches!!
Como ahora salga el jabalí espero que vaya a por Francisco y al menos no reciba el mismo de siempre eh?? jajajajjaa En serio ahora, menuda intriga cada vez más!! Por que ahora no va a resultar nada fácil enterrar al fiambre. Ya veremos...
ResponderEliminarMe encanta!!!
Besos y feliz finde!
Hola FG, jajajaja ¡Madre mía si el jabalí persiguiera al señor Francisco, menudo escándalo! Parece que no va a ser tan sencillo enterrar el fiambre como imaginaba Nico. ¡Es que Nico ve las cosas tan fáciles que me encanta! Me gustan sus razonamientos ingenuos, me gusta su inocencia salvaje.
EliminarBesos y feliz finde!!
No se si el Costa Concordia o mejor el Challenger....
ResponderEliminarDe malo a peor. ¿Pretendes desintegrar a Blas y a Francisco? Tienes ideas salvajes.
EliminarSoy un angel comparado con esos dos...y con quien les da vida....
ResponderEliminarQue agonia de gente
Propongo una manifestacion de indignados lectores en el pueblo....
Yo te propongo que me des una oportunidad... ¡¡¡Aquí no hay propuesta que valga!!!
EliminarBienvenido a Kavana, tenemos dictadura, nada de manifestaciones.
Pudiera ser que fueras más ángel que Blas y Francisco, pero más ángel que la que escribe...
No soy tonta Kikas y cuando yo voy, me parece que tú ya has vuelto 3 veces.
Te deseo un día precioso y si no lo tienes, no me eches la culpa.
Solo porque ando más rápido....
ResponderEliminarjajajajaja Seguro que por el Camino te hubiese adelantado, soy muy deportista y ágil.
EliminarEn todo el Camino no hubo nadie andando más rápido que yo
ResponderEliminarOjo con segun qué afirmaciones, que soy de cerca de Bilbao, y lo peor de las apuestas no es perderlas...sino la cara que se te queda...
;-)
jajajaja También tengo un poco del norte porque mi padre es de Logroño.
EliminarO sea que en todo el Camino no hubo nadie más rápido, pues yo sería la primera y luego dirías que soy una mujer extraña.
Me encantaría ver la cara que se te queda.
Kikas, tranquilo, ya te he dicho que no aguanto ampollas en los pies ni caídas de uñas ;-)
Habrá que ver, como salen ésta vez los chicos....
ResponderEliminarPobre Elisa ,creo que al final Emilia va a tener que "ayudarla" con Blas...
Y Francisco, que vecino más incordio, siempre anda por medio.....jajaja
Muchos besos
Hola Susana, de algún modo saldrán ;-)
EliminarElisa está enamorada de Blas, lo malo es que el amor es cosa de dos, ya veremos Blas...
Con Francisco me lo paso bomba, me río un montón, me gusta que salgan personajes alocados jajajaja
Muchos besos, guapa!!
Sobre los continuos castigos de Blas ya no diré nada XD pero eso de pegarle azotes a un chico de 15 años, ¿está enfermo o qué pasa? XD Esta gente de Kavana tiene costumbres muuuuuy raras.
ResponderEliminarPor cierto, ¿Elisa y Blas no eran pareja? Pensaba que sí pero después de esa conversación que ha tenido con Emilia no sé qué pensar.
.Estelle.
Las costumbres de kavana no se pueden comparar con la de nuestro país. En algunas serán muy semejantes; en otras, muy diferentes.
EliminarEn ningún momento queda claro que Blas y Elisa sean pareja y, como bien dices, después de la conversación con Emilia... parece ser que no lo son.
Es que yo si viviera allí no podría soportar tanto control, ese vocabulario ni mucho menos que me pusieran la mano encima con 15 años. Los mandaría a tomar por saco a todos y me iría XD
EliminarOh... bah pero seguro que hay tema.
Tú eres una gran rebelde, Estelle, y supongo que también eres luchadora.
ResponderEliminarVeremos si hay tema...
No te creas, soy muy dejada para algunas cosas XD soy un caso a parte... Y como ya te dije el otro día no me gusta discutir ni nada de eso, a no ser que ya esté hasta las narices y tenga argumentos de sobra para poner firme a quien sea.
EliminarLa verdad es que las discusiones, a veces, simplemente son una pérdida de tiempo.
EliminarQue usto tienen Jaime y JUlian porque será que creen que ellos son candidatos a la fosa? jejejejejejejejejejejejeje
ResponderEliminarQue bueno que Emilia de apoyo a Elisa y además le haga saber que no debe preocuparse tanto,que el pobre Blas tiene menudo lio ahi!
ResponderEliminarCuandfo todo salga a la luz Blas se enoja´ra mucho más,la vida le da a Nico la oportunidad de ser sincero y a Blas la oportunidad de detenerse un poco y ser más comprensivo con el niño,es casi una tipica relación padre hijo,jejejejejejejejejejejejejeje!Que miedo me dan las serpientes! menios mal que Blas siempre está atento!!!!
ResponderEliminarHola Hada Isol, sí, Jaime y Julián piensan que la fosa es para ellos.
EliminarTe ríes mucho con lo de padre e hijo. Veremos...
A mí tampoco me gustan las serpientes.
Besos
Francisco le tiene manía a Nico, siempre anda azuzando!
ResponderEliminarMi momento preferido ha sido cuando Blas lo ha encontrado tumbado en la fosa, jaja ¡tremendo!
Con Elisa y Blas no sé qué decir...Ay, el amor!!
Lo cierto es que Francisco la tiene tomada con Nico, sí
Eliminar¡Pobre Nico! Sí, ha sido tremendo
¡Ay, el amor!... ¿Qué haremos con el dichoso amor? ;-)
Guauuu!!!
ResponderEliminarEsto si no me lo esperaba
gran giro y mejor destreza que deja la historia
en un punto que no se sabe por donde irá.
Enhorabuena por ese logro, ya no sólo se disfruta de
la historia, también de la lectura. Que no es lo mismo
aunque lo parezca.
Enhorabuena Mika
me has sorprendido
dejo besos en mi lugar preferido
hoy te lo has ganado con creces, jijiji
Bueno, ya te has dado cuenta de que no ha sido necesario transportar el cuerpo ;-)
EliminarSí, estoy de acuerdo... lo parece pero no es lo mismo... me alegra que disfrutes de ambas cosas
Creo que esos besos que dejas son muy misteriosos ;-)