EL CLAN TEODORO-PALACIOS

CUARTA PARTE

jueves, 11 de noviembre de 2021

EL CLAN TEODORO-PALACIOS Capítulo 157

 

 



CAPÍTULO 157

 

14 DE FEBRERO

 

 

   —¿E

stás dormida? —La voz de Blas fue como una brisa suave. Aun así, la hizo estremecer.

Helena no sabía si responder o fingir que dormía. La cobardía, de la que ya era presa, le aconsejó decantarse por la segunda opción.

                —Nunca había visto a nadie apretar tanto los ojos mientras duerme —. Esta aseveración consiguió, de inmediato, que Helena se decidiera por la primera opción.
              —¿Puedo saber qué hace un impertinente en mi habitación? —preguntó sin lograr parecer muy enfadada o molesta. Y es que se sentía demasiado feliz. ¿Cómo ocultarlo?
            —Supongo que yo soy el impertinente, no veo a nadie más por aquí. He venido porque quiero que algo quede muy claro entre tú y yo. Y luego quiero pedirte algo muy importante. ¿Puedo acostarme a tu lado solo para hablar tranquilamente?
Helena se levantó de un salto. Recogió cuatro cojines y los ubicó en medio de la amplia cama.
            —Ahora puedes acostarte, ahora que he puesto un muro simbólico entre nosotros —declaró con el corazón muy desbocado.
El corazón de Blas también corría desbocado tras percibir la insinuación del cuerpo de Helena bajo un camisón de seda.
Como mejor pudo, tomó las riendas de su alocado corazón y se acostó junto a la mujer que amaba.
Helena se había puesto de lado dándole la espalda.
            —No me interrumpas, por favor —comenzó a decirle Blas mirando su nuca—. No quiero que discutamos. Escúchame, después dime lo que quieras.
Quiero que entiendas y que tengas muy claro que Gabriela nunca significó nada para mí más allá de una amistad. Tampoco Elisa. Solo te he querido a ti, Helena.
No voy a negarte que intenté amar a Gabriela, tal vez en una pretensión absurda de olvidarte. Pero no pude hacer eso y creo que ella no me ha perdonado que no lo intentara.
No he amado a otra mujer, Helena. No he podido.
Tú fuiste la primera y la única. ¿Sabes a quién hubiera podido amar? ¿Te lo imaginas? A Mikaela, pero es que Mikaela eras tú.
Sé que me mentiste cuando me dijiste que estabas casada. No quiero explicaciones, no me importan tus mentiras. Quiero que el pasado se quede atrás, que no nos alcance.
Solo me importa el presente, ahora que estamos juntos de nuevo, nada más. Te quiero.

Helena había escuchado cada palabra pronunciada por Blas sin perderse ni una. Su corazón latía acelerado, sus mejillas estaban arreboladas y sus ojos llenos de lágrimas.
Blas ya no hablaba, pero ella continuaba en silencio. Sentía que su cama se levantaba del suelo, flotaba, volaba, y en cualquier momento iba a chocar con una de las paredes de la habitación.
            —¿No vas a decirme nada? —le preguntó Blas al cabo de un rato— Sé que no estás dormida. ¡No finjas que duermes!
            —No, no estoy dormida —admitió Helena—. Te he escuchado y me gustaría explicarte el porqué de mis mentiras...
            —¡No es necesario que me expliques nada! ¡No lo necesito! Solo te necesito a ti y a ti te tengo.
            —Blas, no me hagas esto. Tú no entiendes, no entiendes nada.
            —¿Qué no entiendo? ¿De qué me hablas? Dime qué no entiendo.
            —Tengo miedo, Blas. Tengo mucho miedo —Hasta la misma Helena se sorprendió de su sinceridad—. Nadie puede ser tan feliz. Algo pasará.
Si tú y yo estamos juntos, si tenemos a nuestro hijo con nosotros, ¿qué otra cosa podemos desear? Nadie puede ser tan feliz, algo pasará. Tengo miedo. ¿No puedes entenderlo?

Blas arrojó dos cojines al suelo derribando, de este modo, dos de las cuatro piedras del muro endeble que había construido Helena.
A continuación, la obligó suavemente a darse la vuelta.
            —Sí, seremos felices. Muy felices. Inmensamente dichosos —reconoció—, pero nada malo pasará. No tengas miedo, nada malo va a sucedernos. Tenemos derecho a esa felicidad después de haber estado doce interminables años separados. La vida nos lo debe.
            —¿De verdad lo crees así, Blas? ¿No me estás mintiendo? ¿Nada malo pasará? Yo puedo vivir separada de ti, separada de Nico, pero no puedo vivir sin ti y tampoco sin Nico. ¿Entiendes lo que te digo?
Blas comenzó a beber a besos las lágrimas que se deslizaban por el semblante de Helena.
La cama flotaba más, volaba más, daba vueltas sin parar, cada vez más rápido. El vértigo llegó, les alcanzó, les dominó... y estalló ese amor que es tempestad.

A pesar de que Matilde tocó su brazo con delicadeza, Helena se despertó sobresaltada. Miró a su amiga, inmediatamente después miró el lado de la cama donde debía estar Blas, pero no estaba. Su sobresalto aumentó de intensidad.

Se había dormido. ¿Cómo se había podido dormir?
            —Son casi las diez. ¿No piensas levantarte hoy?
            —¡Las diez! —exclamó Helena, atónita— ¿Cómo puede ser tan tarde?
            —Pues sí, hoy se te han pegado las sábanas —afirmó Matilde—. A Blas no.
Helena se sonrojó bruscamente, convencida de que su amiga sospechaba o, peor aún, sabía que Blas había vuelto a pasar la noche en su cama.
            —¿Sabes a qué ha ido Blas a la aldea? —preguntó Matilde.
            —¿A la aldea, ha ido a la aldea? —se sorprendió Helena.
            —Sí, a las nueve ha entrado en la cocina y me ha dicho que venía de la aldea. Ah, y me ha pedido que te recuerde que te pongas el vestido.
Aún no se había marchado el color de las mejillas de Helena y el tono se tornó más patente.
            —Es cierto, no estaba segura de si lo había soñado o no... Blas estuvo anoche aquí para pedirme que hoy me pusiera... el vestido.
            —Hoy es catorce de febrero —apuntaló Matilde.
           —¡Sé que hoy es catorce de febrero! —exclamó Helena, exaltada— ¿Pretendes ponerme nerviosa? ¿Es que no te das cuenta de que estoy muy nerviosa?
 Matilde sonrió, comprensiva.
            —Claro que me doy cuenta. Venga, levántate. Dúchate y te ayudaré a prepararte.
            —¿Lo harás, me ayudarás? —se animó Helena— Iba a pedirte que lo hicieras. ¡Es que estoy tan nerviosa!
            —Pero, ¿quieres levantarte de una vez?

Helena descendió por la escalera de caracol apoyando sus pies en cada peldaño con mucho cuidado. Sus piernas parecían estar rígidas; pensaba que un pie se le torcería, que tropezaría, que caería, que haría el ridículo y que moriría de vergüenza... pero nada similar a lo que pensaba y temía sucedió.

Llegó a la cocina detrás de Matilde. Blas y los niños la miraron y admiraron lo muy bien que le sentaba el vestido azul con florecillas blancas.
Helena estaba radiante, bellísima, y Nicolás no tardó en hacérselo saber.
            —¡Estás guapísima, mamá! —exclamó, contento.
            —Muchas gracias, Nico —respondió Helena, azorada, pero feliz. Todavía no entendía cómo se había puesto el vestido. Tal vez fue por la ayuda de Matilde. Daba igual. Se lo había puesto y eso era lo importante.
            —Sentaos a desayunar —invitó Blas a Helena y a Matilde—. He preparado unas tostadas con mantequilla y mermelada de melocotón.
Helena comió una tostada a duras penas, y no porque no le gustara, pero no podía comer. ¡Estaba tan inquieta! Bebió un poco de leche y dio por finalizado su desayuno.
No sabía qué hacer, no sabía qué decir, no sabía dónde mirar. Evitaba mirar a Blas; él era el responsable de su nerviosismo. Y sentía sobre ella su mirada, pero ella seguía sin atreverse a mirarle.
De repente, sufrió un gran sobresalto cuando alguien llamó a la puerta.
Blas, muy veloz, fue a abrir. Todos miraron hacia la puerta. El recién llegado era un hombre que Helena no pudo ver bien. Blas le dio las gracias después de que el hombre le entregara algo.
            —¿Quién era? —se interesó Matilde en cuanto Blas cerró la puerta.
            —Un hombre... Era un hombre.
A todos les sorprendió esta respuesta.
            —¿Qué quería? —insistió Matilde.
            —No quería nada, soy yo el que quería y me ha traído lo que quería.
Todos volvieron a sorprenderse por esta otra respuesta.
            —¿Y qué querías tú? —le preguntó Nicolás— ¿Qué tienes en la mano, qué te ha dado? Estás muy raro.
            —Soy raro, siempre lo he sido —contestó Blas— ¿Puedes levantarte un momento, Helena? —dijo a continuación.
Su petición pilló desprevenida a Helena y, durante un rato, no supo cómo reaccionar, qué hacer; dudaba, no tenía claro cómo salir airosa de aquella extraña situación.
Pasado ese rato repleto de dudas, decidió levantarse y lo hizo violentamente.
            —¿Qué es lo que te propones, Blas? ¿No te das cuenta de que nos estás poniendo nerviosos a todos? ¿Acaso quieres...
No pudo continuar hablando, se quedó callada. ¿Era cierto lo que estaba viendo o lo estaba imaginando? Blas había hincado una rodilla en el suelo y en sus manos mantenía una cajita forrada con terciopelo rojo. Abrió la cajita que guardaba una sortija con una piedra transparente muy brillante, y dos alianzas.
            —Helena, delante de nuestro hijo, de tu amiga, de Marcos, de Bibi, delante de todos ellos te pregunto si quieres casarte conmigo, si quieres ser mi mujer y hacerme el hombre más feliz de la tierra.
Nicolás miró a su madre conteniendo la respiración.
            —Blas, delante de nuestro hijo, delante de Matilde, de Bibi, de Marcos... te digo que sí quiero casarme contigo, que sí quiero ser tu mujer y hacerte el hombre más feliz de la tierra.

Helena nunca sabría explicar cómo contestó aquello, cómo se atrevió. Tal vez la hechizaron los ojos negros del hombre más peligroso del mundo. Sí, su mirada fulgurante debió hechizarla.
A partir de ese momento, los acontecimientos se sucedieron.
Nicolás aplaudió entusiasmado y Matilde y Bibiana le secundaron. Marcos no aplaudió. Atónito, pensaba que todos habían enloquecido.
Blas dejó de apoyar la rodilla en el suelo, se levantó y puso en un dedo de Helena el anillo de oro blanco con un diamante engastado en cuatro garras.
Besó su mano, entrelazó sus dedos con los de ella y la condujo fuera de la cocina, al valle.
Matilde, Nicolás, Bibiana y Marcos les siguieron.
El sonido de un violín arrasó los ruidos del valle. Helena se preguntó de dónde procedía la música; ignoraba que todos se preguntaban lo mismo, excepto Blas.
El mismo hombre que le había traído los anillos era el violinista que no se dejaba ver.
La mañana era hermosa. El sol brillaba en un cielo sin nubes. Un viento suave mecía la alfombra de hierba y flores, que adornaba el suelo del valle.
Llegaron cerca del río y Blas se detuvo. Soltó la mano de Helena y recogió un ramo de orquídeas. Le entregó el ramo a Helena.
            —A una novia no le debe faltar un ramo de flores.
Helena miró el ramo. ¡Era tan bonito! Estaba viviendo un sueño y no quería despertar nunca.
            —No ha venido un sacerdote a casarnos, tampoco un juez o un alcalde. Pero nos podemos casar tú y yo. No necesitamos que nadie nos declare marido y mujer. ¿Estás de acuerdo?
Nicolás no dejó que su madre respondiera.
            —¡Yo os casaré, yo os declararé marido y mujer! —gritó, precipitado y entusiasmado.
           —Pues no se me ocurre nadie mejor que nuestro hijo —sonrió Blas.
         —A mí tampoco —sonrió Helena y los hoyuelos, que adoraba Blas, aparecieron en sus mejillas.
Y la agradable melodía de un violín acompañó las siguientes palabras de Blas.
            —Yo, Blas Teodoro, te tomo por esposa, Helena, y prometo serte fiel en la salud, en la enfermedad, en la riqueza, en la pobreza, en la alegría, en la tristeza, y prometo amarte todos los días de mi vida, cada día más, y te prometo que ni la misma muerte podrá separarnos.
Tras sus palabras, Blas puso la alianza más pequeña en un dedo de Helena, y dejó la alianza más grande en la palma de su mano.
La agradable melodía del violín también acompañó a las palabras de Helena.
            —Yo, Helena Palacios, te tomo a ti por esposo, Blas, porque TeAdoro, y prometo serte fiel en la salud, en la enfermedad, no quiero que nunca estés enfermo, en la riqueza, en la pobreza, en la alegría, en la tristeza, no quiero que nunca estés triste, y prometo amarte todos los días de mi vida, cada día mucho más, y te prometo que nada ni nadie podrá separarme de ti, nada ni nadie podrá separarnos.
Y Helena puso en un dedo de Blas la alianza del amor donde estaban grabados signos y palabras: Más que ayer, menos que mañana.
            —¡Y yo os declaro marido y mujer! —gritó Nicolás, emocionado y feliz.
Tan emocionado estaba, que olvidó decir que el novio podía besar a la novia, pero Blas no esperó ese permiso y la besó. Y un ramo de orquídeas cayó al suelo.
La melodía del violín se hizo más presente, más cercana, más sonora. El violinista se había aproximado.
Blas y Helena comenzaron a bailar. Nicolás sacó a bailar a una dichosa y llorosa Bibiana.
Matilde también observaba la escena, dichosa, con los ojos llorosos, y deseó con toda su alma que Helena siempre fuese tan feliz como en aquel momento.
Marcos también miraba y definitivamente se convenció de que Blas se había vuelto loco y de que, por supuesto, esa boda no podía ser válida. 

Págs. 1282-1291

Queridos lectores de El Clan Teodoro-Palacios, creo que os dije que había un capítulo que era un homenaje al amor de Blas y Helena... pues lo acabáis de leer

Y espero que lo hayáis disfrutado lo mismo que lo disfruté yo al escribirlo
Este capítulo no significa que esta historia vaya a tener un final feliz o infeliz... solo es un homenaje a ese amor que es tempestad
Quedan pocos capítulos, se acerca el final... ya os dije que os avisaré cuando vaya a publicar el último
Hoy vuelvo a dejar la canción de El Clan, no podía dejar otra
Un abrazo fuerte a todos
Mela

                                                               

 

58 comentarios:

  1. Este capítulo emociona, a mí me ha emocionado. Es muy tierno.
    Felicidades!! Enhorabuena a los recién casados y que sean felices siempre.

    Pilar.

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    1. Hola, Pilar... ¡Vaya! Veo que te has precipitado en comentar este capítulo ;-)
      Bueno, en nombre de Blas y de Helena te doy las gracias por tu felicitación
      Besos

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  2. Mi querida Mela, esperar para leerte no es opción para mí. Amo tu historia y personajes. Así que aquí estoy como siempre.
    Comenzaré por contarte que me he divertido con la aptitud de Helena y sus almohadas. Blas es encantador y se nota el amor que le profesa.
    Me ha gustado ese diálogo y sinceridad de Blas al expresar lo que siente firmemente a pesar de los escollos que han puesto "otros". Es bueno que Helena lo haya escuchado y así sentirse más segura y feliz.
    El vestido, pues ya se lo veo puesto y bajando la escalera. Imposible no imaginar la escena con una escritora como tú, que transporta.
    La sorpresa fue, ¡estupenda! Muy romántica y a la altura de esa historia de amor que has creado.
    Debo contarte que he leído a medida que escuchaba la canción del video. Esta vez no me olvido de comentarte sobre ello. Muy linda y apropiada para el amor hacia Helena.
    Una vez más felicitaciones. Y aunque no sea el final, nos has regalado un capi lleno de amor.
    Miles de besos y feliz fin de semana para ti.

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    1. Hola, querida Lou... Te digo que es una alegría y un honor que estés aquí... También te digo que siempre me has demostrado tu cariño y respeto en cada capítulo que he publicado y he tenido la suerte que comentes... y lo más importante que has demostrado con tu comportamiento es que eres una Escritora con mayúscula
      jajaja... Es que era necesario poner un muro entre los dos
      Blas te agradece tus palabras ;-)
      El vestido es un regalo de Blas... él lo ha elegido... entonces, es el mejor vestido del mundo para Helena
      jajaja... Sí, ya compruebo que no te olvidas de la canción... Es la canción de El Clan Teodoro-Palacios
      Muchas gracias, Lou
      Te mando también miles de besos y te deseo un muy feliz finde

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    2. Gracias por la Escritora con mayúscula, viniendo de ti es un gran elogio. Besos miles.

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    3. Gracias siempre a ti... Y miles de besos

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  3. HOLA MELA,NO SE QUE HACES LA BODA NO VALE NO SON MARIDO Y MUJER,BLAS NO ESTA CASAO CON HELENA,NOO ME TOMES EL PELO,
    SALUDOS MIOS,

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    1. Tú dices que la boda no vale y yo digo que la boda sí vale
      Y como yo soy la autora de esta novela, queda muy claro que la boda es válida

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  4. Adore este fragmento me encanta el amor de Blas con Helena. Han pasado por tanto. Siempre me ha gustado esa cancion . Te mando un beso.

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    1. Hola, JP... Ya imaginaba que te iba a gustar este capítulo... la verdad es que fue un placer escribirlo
      Es una canción muy bonita y es mi canción favorita para Blas y Helena
      Y yo te mando otro beso

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  5. No se por que siempre pensamos que cuando somos muy felices algo malo pasara.

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    1. Hola... No es sencillo saber el porqué
      Tal vez sea porque nos cuesta entender que tengamos el privilegio de ser felices cuando sabemos muy bien que otras personas no lo son
      Muchas gracias por tu visita y te deseo que puedas ser muy feliz sin miedo

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    1. Hola, Mucha... He visto tu blog y también me parece interesante
      Saludos desde una casita en el valle de Markalo, Kavana ;-)

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  7. Me gusta lo que escribes pero es demasiado largo. Sintetizar lo que piensas es lo mejor Para largo un liobro.Si logras resumir lo que piensas sera maravilloso ya que escribes muy bien saludos desde Miami

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    1. Mucha, creo que no te has dado cuenta de lo que publico... Quiero decir que no sé lo que has leído para darme tu opinión ;-)
      Yo no he publicado lo que pienso, he publicado el capítulo de una novela... y te aseguro que los capítulos son cortos... La novela es larga, pero los capítulos no
      Gracias por tu visita

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  8. Mela cariño, no esperaba esto!!! Ay qué gracia, se han casado ellos!!! Blas se ha salido con la suya, los hombres no paran hasta conseguir lo que quieren. Eso dice mi madre y estoy de acuerdo.
    Tendrán que casarse de verdad para que el matrimonio sea legal. Ay, Arturo Corona y Emilia si se enteran y el padre de Helena qué dirá?? Ay qué gracia de capítulo!!! No tardes en publicar cariño mío, queremos leer mucho más. Ay qué gracia!!! La canción es ideal para Helena.
    Besitos!!!

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    1. Hola, Julia... Pues no sé lo que opinará Nico sobre tu comentario; él ha declarado marido y mujer a sus padres... y a Blas y a Helena les ha parecido que no existe nadie mejor para hacerlo
      Ya veremos qué dicen Arturo Corona, Emilia Sales y Jaime Palacios si se enteran
      Publicaré el próximo capítulo lo antes que pueda
      Es la canción que yo creo que Blas elegiría para expresar lo que siente por Helena
      Besitos para tu madre y para ti

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    2. Cariño, no me has querido decir que Arturo Corona se entera y se lo has dicho a mi hermano.
      Besitos.

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    3. Vale, pues a ti te informo de que también se enteran Jaime Palacios y Emilia Sales
      Besitos

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  9. Despues de 12 años de estar separados Blas tiene razon de decir que nada malo les tiene que pasar.Me ha gustado mucho como se han casado y que les declare marido y mujer Nico.Me ha gustado mucho el capitulo.Besos.

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    1. Hola, Ramón... Sí, doce años son muchos años... Deberían poder ser felices al fin
      A mí también me encantó cómo se casaron y quien les declaró marido y mujer ;-)
      Me alegra que te haya gustado
      Besos

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  10. Preciosura de capítulo!!!
    Y a quienes Nico ha unido, pobreeeeee de quien pretenda separarles!!!
    Les has hecho un homenaje preciosooooo!!!
    Besotes

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    1. Hola, Merche... Pues la verdad es que Nico se enfadaría bastante si alguien pretendiera separar a sus padres
      Me alegra que te parezca precioso... Blas y Helena merecían un homenaje a su amor
      Besotes

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  11. ¡Hola Mela!
    ¡Cuánto me alegra tu regreso!
    Veo que traes un nuevo fragmento de lo más romántico (me encantan las bodas)
    Helena tuvo una premonición onírica, y disculpa se lo entendí mal. Él le aseguro que solamente es ella a la que ama y amara por siempre. !Que hermoso detalle de que Nicolas su hijo querido los casara!
    Marcos quizá esté correcto al pensar que la boda no puede ser válida, pero al pensar que Blas está loco! Y bueno, acepto lo de loco, pero quien no se vuelve loco cuando se ama con esa intensidad. ¡La verdad lo disfruté muchísimo!
    Un abrazo.

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    1. ¡Hola, Yessy!
      Y a mí me alegra mucho que estés aquí
      Pues si te encantan las bodas, acabas de asistir a una ;-)
      Tranquila, no te disculpes... yo te explico enseguida
      Helena no ha presentido nada, no ha soñado nada... todo lo que has leído ha sucedido en realidad... Blas fue a la habitación de Helena, estuvieron hablando, estalló ese amor que es tempestad y durmieron juntos... Lo que ocurre es que Blas se levantó antes de que despertara Helena; él quería ir a la aldea... tenía una boda que preparar ;-)
      Pues sí, a mí tampoco se me ocurre nadie mejor que Nicolás para declarar marido y mujer a Blas y a Helena
      Bueno, está claro que esta boda no ha sido registrada, no es oficial... Pero para Blas y Helena sí es válida; ellos ya son marido y mujer... aunque Kavana entera grite que no
      Blas también acepta que le llamen loco por amar a Helena ;-)
      Pues me alegra mucho saber que lo has disfrutado
      Otro abrazo muy fuerte

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  12. Yo no soy cura ni juez, alcalde, concejal o notario, pero soy un demonio que declara marido y mujer a Blas y a Helena, y no se me olvida decir que Blas puede besar a la novia.
    Beso

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    1. Hola, Ignacio... Pues, por muy demonio que seas, debo comunicarte que has llegado tarde para declarar marido y mujer a Blas y a Helena... Ya lo ha hecho Nico ;-)
      Tampoco Blas ha esperado tu permiso ;-)
      Y a mí no se me va a olvidar decirte que eres muy gracioso
      Beso

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  13. No he podido esperar a que vuelvas a publicar.
    No sé si será válida esta boda pero nunca he asistido a una tan emocionante. ¡Qué bien lo has hecho, Mela! Le deseo a Helena lo mismo que le desea su amiga y quiero destacar el extraordinario personaje que es Matilde como amiga.
    Inolvidable 14 de febrero.
    Pero sigo pensando en Arturo Corona y Helena me contagia el miedo a que pase algo. Ojalá no.
    Para este ma-ra-vi-llo-so capítulo has elegido la canción más apropiada.
    Un beso.

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    1. Hola otra vez ;-)
      Pues me alegra que no hayas podido esperar ;-)
      Yo puedo asegurarte que para Blas y Helena su matrimonio será totalmente válido
      Muchas gracias, porque mi capítulo preferido de esta historia es este... Me encantó escribirlo
      Matilde representa a ese tesoro que es la amistad verdadera... Matilde es muy importante para Helena y la quiere muchísimo
      Blas y Helena nunca olvidarán este 14 de febrero... es imposible olvidar lo inolvidable
      Te puedo decir que Arturo Corona se enterará de esta boda... ya no puedo contarte su reacción
      Creo que es normal que Helena contagie su miedo a los lectores... pero nada más puedo decirte sobre esto
      Es que estoy segura que "Por ella" es la canción que Blas elegiría para Helena
      Te mando otro beso

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  14. hola, pues está genial, ya que esa fecha es estupenda para este tipo de romanticismos.

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    1. Hola... A Blas y a Helena también les ha parecido genial
      Besos

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    2. deseando la siguiente historia guapa

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    3. Más bien será "deseando leer el siguiente capítulo"

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    4. no, lo dije bien. estoy deseando la siguiente historia (llámalo capitulo si quieres), es un capitulo con una historia, cada vez cuentas algo diferente por mucho que sean capítulos que siguen. Por eso dije mi frase así

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    5. Entiendo lo que me dices, y gracias por tu aclaración

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  15. Mi enhorabuena por tu blog, vengo porque te eligió Yessy y lo hizo bien. Un saludo.

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    1. Hola, Campirela... Pues te agradezco tu visita, y te diré que me he enterado de esto por tu comentario... es que todavía no había visitado a Yessy
      Y me ha impresionado lo sucedido porque terminaba de ver una película navideña que se titulaba "Calendario de Adviento"... El calendario era una casita de madera y era mágico... y ahora esto... Estoy realmente sorprendida... creo en las señales y no sé qué puede significar esta
      De nuevo, te agradezco tu visita
      Besos, y Feliz Navidad

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    2. Pues confía en las señales que siempre traen buenas noticias, ojalá este año todo tus deseos se hagan realidad. Gracias por tu visita. Un beso y muy feliz puente.

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    3. De acuerdo, confiaré
      Muchas gracias... También espero que tus sueños o deseos se cumplan
      Espero que también hayas pasado un feliz puente
      Besos

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  16. ¡Hola Mela!
    ¡Que tengas una feliz y alegre Navidad familiar! Espero que todos tus deseos navideños se hagan realidad.
    Te envío un fuerte abrazo!

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    1. Querida Yessy, muchas gracias por tus cariñosos deseos
      Permite que yo te desee lo mismo... Y también te envío un abrazo muy muy fuerte

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  17. ꧁🖤꧂꧁🖤꧂ 🅵🅴🅻🅸🆉 🅽🅰🆅🅸🅳🅰🅳 ꧁🖤꧂꧁🖤꧂

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    1. ¡Qué bonito es tu mensaje!
      Muchas gracias... Te deseo una estupenda e inolvidable Nochebuena, y maravillosa Navidad
      Besos

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  18. Interesante tu blog saludos desde Miami

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  19. Hola Mela!
    Que tengas un maravilloso año nuevo y que se cumplan todos tus deseos, pero sobre todo que tengas mucha salud y felicidad. ¡Feliz Año Nuevo!
    Te envio un fuerte abrazo!

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    1. Hola, querida Yessy... Y muchísimas gracias
      Yo también deseo que este nuevo año sea maravilloso para ti... que se cumplan muchos de tus deseos... me gustaría decirte que se cumplan todos, pero eso es muy complicado y es raro que suceda
      Lo que sí que te deseo con todas mis fuerzas es que, cuando se acabe el año nuevo, pongas en una balanza las alegrías y tristezas que hayas tenido... y que ganen las alegrías, que pesen muchísimo más
      Que seas feliz, Yessy... que tus momentos felices sean muchos... Y hablando de felicidad... ¡¡Feliz Año Nuevo!!
      También te envío un abrazo muuuy fuerte

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  20. Adore este fragmento me encanta el amor de Blas con Helena.

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    1. Yo voy a decirte lo que adoras y te encanta... copiar comentarios de otros lectores

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  21. Holaaa!! Muy interesante lo que nos compartes, he disfrutado mucho leyéndolo. Me quedo por aquí.

    Blessings!!

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    1. Hola... Me alegra que hayas disfrutado
      Bienvenida y muchas gracias... Y Feliz Día de Reyes

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  22. Que capítulo más emotivo y buen escrito!
    Besos y tienes una nueva seguidora

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    1. Hola, Espe... Muchas gracias por tus palabras, y muchas gracias por ser una nueva seguidora
      Besos

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