CAPÍTULO 137
CONFESIONES ULTRAJADAS
Las palabras de Helena provocaron que ni un cuchillo pudiera cortar la tensión que creció, en aquel pasillo del hospital con mayor prestigio de la ciudad de Aránzazu, hasta parecer un gigante en el país de
Liliput.
El soldado presente sintió la impotencia y la
incomodidad de no saber qué actitud tomar. Las órdenes recibidas eran estrictas
y muy claras. Bajo ninguna circunstancia podía hacer algo en contra de Blas o de
Helena; su deber era protegerles, absolutamente nada más.
Las lanzas que había arrojado Helena, sin que ella
pudiera sospecharlo, eran a Blas a quien más habían herido.
Matilde se dio prisa en reaccionar viendo su
semblante incendiario.
—Helena,
no digas disparates y entra a ver a Nico —dijo intentando evitar una batalla campal.
—No he dicho ningún disparate, y lo sabes bien —discutió la aludida, también con semblante
incendiario.
—¡Basta, Helena! —explotó Blas. Sus oscuros ojos relampagueaban— Entra a ver a Nico. Será mejor que lo hagamos por
separado para no perjudicar al niño.
Sigues siendo la misma lunática de siempre, tú no
cambias.
—¡Matilde! —exclamó Helena, muy alterada— Me haces el favor de decirle a esta especie de
bruto que no me dirija la palabra, que no se atreva, y que él sigue siendo el
mismo memo de ferias. Tampoco ha cambiado—. ¿Es que no me oyes? —indagó ya que su amiga nada decía.
—Claro que te oigo, Helena —respondió Matilde—. El señor Teodoro también te ha oído. Es mejor que
te serenes, y entres a ver a Nico.
Helena abrió la puerta, airada, deseando dar un portazo que no dio.
—Está completamente loca —dijo Elisa esbozando una sonrisa sardónica.
—No, no está loca —contestó de inmediato Matilde—. Está muy excitada y nerviosa, y es lógico.
—¿Qué va a decir usted?
—Cállate, Elisa, por favor —le pidió Blas aunque más que una petición, por el
tono de su voz, sonó a exigencia.
Elisa Rey se encolerizó al momento.
—¿Es que no has oído lo que ha dicho? —interrogó, roja de ira— Ni siquiera respeta la memoria de tu padre. Tu
pobre padre murió cuando tú eras solo un niño. ¡Tenías diez años!
—Sé cuando murió mi padre, lo recuerdo muy bien —respondió Blas, tajante—. ¿Por qué no vas a ver a Nat, a Bibi y a Paddy?
—¡De ninguna manera! —se negó Elisa— Paddy parece haber perdido la cabeza, que la
aguante su madre.
—No seas tan insensible. Paddy ha debido sufrir
mucho. Necesitará tiempo para recuperarse, también apoyo y cariño.
—Pues es a su madre a quien le corresponde darle ese
apoyo y cariño. A mí no.
Blas no volvió a decir nada; miró el color blanco de
la puerta que había cerrado Helena. Una gran preocupación le atormentaba, y
Matilde lo supo observando su rostro.
∎∎∎
La furia de Helena se desvaneció y la abandonó en
cuanto se encontró sola dentro de la habitación. Sintió el peso de la soledad,
el terror a enfrentarse a algo para lo que no estaba preparada ni quería
prepararse.
Avanzó hasta la cama, no vio nada más. Solo vio a su
hijo acostado que parecía dormido como ella les había dicho a las niñas.
Ignoró el gorro que cubría el cabello de Nicolás.
Evitó mirar la vía intravenosa canalizada en su brazo derecho que seguramente
permitiría extraer muestras de sangre para distintas determinaciones
analíticas, aporte de líquidos, nutrientes, y los fármacos necesarios.
No le habían aplicado ningún respirador. Nicolás
respiraba por sí solo.
Se atrevió a cogerle la mano izquierda y le dejó un
beso. La mano estaba tibia. Dejó otro beso en su mejilla también tibia.
Estaba convencida de que su hijo podía escucharla.
Tenía poco tiempo, no podía perder ni un segundo.
¡Quería decirle, deseaba decirle
tantas cosas!
—Nico, estoy aquí. A tu lado, soy mamá —comenzó a contarle procurando que su voz sonara
despreocupada, risueña—. Tienes que despertar; me he
enterado que le prometiste decirle a Nat lo más bonito que nunca nadie le haya
dicho. Una promesa se ha de cumplir siempre, y esa chica está esperando que la
cumplas.
Paddy está a salvo, está aquí, en otra habitación.
Nico, te quiero. Y te quiero con el alma porque el
corazón se detiene, el alma nunca.
Es preciso que sepas que hay tres hombres en mi
vida; uno eres tú; otro, es mi padre, tu abuelo. Y el otro es tu padre. Sí,
Blas. ¿Me guardarás este secreto? Hace unas horas me ha besado, y es como si
nunca lo hubiera hecho porque ese beso ha vuelto a ser el primero. Y creo que
cualquier beso suyo volvería a ser el primero, supongo que en eso consiste el
amor.
Durante estos doce años no ha pasado un solo día que
no me acordara de él y de ti.
Nico, despierta. Por favor, despierta. Lucha, eres
fuerte como tu padre. Te suplico que despiertes. Eres muy joven, te queda mucha
vida por delante, mucho por hacer, cantidad de errores por cometer, y algún
acierto.
Sé que puedes oírme, despierta, lucha, por favor.
Helena continuó hablando a Nicolás hasta que los
cinco minutos se extinguieron.
Blas y el soldado entraron en la habitación; ella
debía salir.
Y así iba a hacerlo, pero el señor Teodoro le
interceptó el paso para susurrarle que el chiquillo se recuperaría. A propósito
rozó una de sus manos; una deliciosa y enigmática corriente recorrió su cuerpo entero.
Asintió sin mirarle. ¿Cómo mirarle si un simple roce suyo tenía más poder que mares y
vientos embravecidos?
En el pasillo, Matilde escrutó su rostro y le
preguntó de inmediato por Nicolás.
—Está dormido —respondió Helena—, pero estoy segura de que despertará, y que ha
escuchado todo lo que le he contado.
—¡Está en coma! —exclamó Elisa sin piedad. Vio la ocasión de herirla
y no la desaprovecharía— No ha podido escuchar nada y dudo
que despierte. Pocos lo hacen y, si lo hacen, arrastran secuelas horribles. Esa
es la realidad que tú no quieres ver. Otra realidad que no querrás ver es que
pronto me casaré con Blas y le daré más hijos. Olvidará a Nico.
—La única realidad que veo es que eres una
indeseable, Elisa. Solo esa.
—Vamos con las niñas —intervino Matilde con rapidez—. Esta mujer es una víbora, si se muerde la lengua
se envenena.
—Sí, tu amiga tiene razón. Ve con Paddy, está tan
loca como tú, haréis buena pareja —se
mofó Elisa.
Helena Palacios no era la misma si Blas no estaba
delante; su comportamiento cambiaba y, en aquel momento, Blas no estaba.
La furia y la cólera la invadieron colándose por
cada poro de su piel; iba a darle una lección a Elisa Rey con el mayor de los
placeres. Y si Elisa no llegó a recibir ni a aprender una lección que le
hubiera dolido bastante fue gracias a que Matilde se puso en medio de ambas, y
rogó a Helena llorando que no lo hiciera.
—Tu padre te enseñó a luchar para defenderte, nunca
para atacar —le recordó entre lágrimas—. Vamos con las niñas.
∎∎∎
Blas, en la habitación, también habló con Nicolás.
También tenía la esperanza de que su hijo pudiera oírle.
Le pidió que despertara cuanto antes, le explicó que
lo necesitaba para raptar a una lunática llamada Helena, a su madre.
Reconoció que estaba más que dispuesto a raptarla si
él despertaba y le ayudaba.
Y le confesó que Helena era la mujer que había
amado, amaba todavía, y amaría siempre.
Los cinco minutos también se extinguieron. Cuando
salió al pasillo y no vio a Helena entendió la desazón y la desorientación que
debía llegar a sentir un perro abandonado y olvidado por su amo.
—¿Dónde está Helena? —preguntó a Elisa.
La aludida lo miró furiosa.
—¡No me preguntes por esa mujer! —exclamó, airada— ¡Ha estado a punto de atacarme como la fiera
rabiosa que es!
∎∎∎
Blas Teodoro y Helena Palacios no se dieron cuenta
de que había una cámara en la habitación de Nicolás. Difícil que supieran o
imaginaran que Arturo Corona, Jaime Palacios y Emilia Sales habían visto y
escuchado todo lo sucedido.
La señora Sales observaba a los dos hombres que
permanecían en silencio, pensativos, sin mirarse. Dos hombres que habían sido
grandes amigos… y un día la política les separó. Tomaron rumbos diferentes, y
llegaron a tratarse como enemigos.
“Pero, ¿lo eran en realidad o fingían
serlo?, se preguntó la mujer.
La gran verdad es que por culpa de
ellos, Blas y Helena se conocieron. Solo por culpa de ellos. No hubo destino en
su encuentro, todo fue planeado, preparado y orquestado por el dictador de
Kavana, y el padre de Helena.
—Yo sabía que Blas seguía amando a Helena —dijo Emilia quebrando el ambiente silencioso que los
envolvía como niebla pertinaz—. Lo que no sabía es que Helena
también lo ama a él. Los tres vamos a tener que admitir que hemos perdido, y
asumir nuestras culpas.
—Un hombre enamorado no es el hombre que necesita
Kavana —declaró Arturo Corona de pésimo humor—. Un gobernante debe ser firme, cabal. El amor lo
vuelve todo del revés. No consentiré que mi hijo esté con Helena.
—¿Qué propones para evitarlo? ¿Se te ocurre algo? —indagó Jaime Palacios con velada ironía— Tu hijo ha hablado de raptar a mi hija. Está
absolutamente loco.
—Tu hija lo ha enloquecido —acusó Arturo Corona—, pero no es momento de discutir. Hay que actuar.
Renuncio a Nicolás, a mi nieto, para no perder a mi hijo.
—Me estoy perdiendo, no te sigo.
Emilia Sales escuchaba a los dos hombres con el
corazón encogido.
—Blas nunca se hizo una prueba de paternidad —explicó Arturo Corona—. Busca un padre para Nicolás. Y convence a tu hija
para que no lo arruine todo.
Emilia Sales sufrió un temblor que los dos hombres
advirtieron.
—Si se te ocurre traicionarme te mataré —la amenazó Arturo Corona con hercúlea frialdad.
—Después de lo que he visto y oído no estoy seguro de
poder convencer a mi hija de algo así —manifestó el señor Palacios.
—Ella cree que maté a su madre. Recuérdaselo. ¿O tal
vez estás dudando porque no soportas ver sufrir a tu hijita? ¿Estás dispuesto a
sacrificar a un país por no sacrificar a tu hija? Si esta pareja de tortolitos
está junta se acabó el orden y la disciplina en este país, se acabó todo. Lo
sabes igual que yo.
—Está bien, lo haré —accedió Jaime Palacios.
“Si existe el infierno, allí nos veremos
un día”, pensó Emilia Sales sin atreverse a
decirlo en voz alta.
Págs. 1106-1113
Próxima publicación... un jueves
Hoy dejo una canción de La Oreja de Van Gogh... "Esa chica"
Próxima publicación... un jueves
Hoy dejo una canción de La Oreja de Van Gogh... "Esa chica"
Queridos lectores de El Clan Teodoro-Palacios, creo que al inicio de esta tercera parte no os dije que os avisaría cuando lleguen los dos últimos capítulos
Por supuesto que lo haré... hay costumbres que no cambian
Mela
¡¡¡¡Mela cariño mío qué alegría!!! Pensaba que no publicarías, como no publicaste anoche y me dijiste que no publicarías hasta el último jueves del mes, ay qué gracia!!! No han entrado juntos a ver a Nico, casi mejor porque si entran juntos no hubieran dicho tantas cosas. Ay qué arpía es Elisa!!! Dice que Blas se va a casar con ella y que van a tener más hijos y que Blas olvidará a Nico!!! Ay cómo se ha puesto mi madre!!!! Matilde no tendría que haberse metido entre Helena y Elisa!!!! Mi madre quiere que salves a Nico y te manda muchos cariños. Los padres lo han escuchado todo, como le digan a Blas que Nico no es su hijo ay no sé lo que puede pasar. Qué capítulo y la canción me encanta!!!!
ResponderEliminarBesitos bonita mía!!!!
Hola, Julia... Te dije que publicaría el último jueves como algo probable... no publiqué por la noche porque a las diez ya tenía sueño
EliminarDe todos modos, creo que voy a dejar de decir que día publico
Pues tienes razón, si llegan a entrar juntos no creo que hubieran dicho tantas cosas... o no hubiesen dicho las mismas cosas
Elisa no quiere aceptar que Blas ama a Helena... y, por esta razón, tiene un comportamiento tan indeseable
Bueno, cuando sabes luchar siempre debes usar esa ventaja como defensa... nunca como ataque, y eso es lo que le ha recordado Matilde a Helena
Dile a tu madre que no se preocupe demasiado... y un abrazo de mi parte
Pues no te puedo decir lo que pasará si le dicen a Blas que Nico no es su hijo
Sí, es una canción que me encantó en cuanto la escuché... Me alegra que te guste
Besitos
Si le dicen a Blas que Nico no es su hijo creo que este hombre se vuelve loco y le vuelve a dar un ataque. Cómo es que no quieres decir cuando vuelves a publicar?? Mis amigas te han criticado. Y se han reído con el último beso que vuelve a ser el primero. Ay qué gracia!!! Mi madre está más tranquila por Nico, te da las gracias por decirle que no se preocupe demasiado. Sabe que lo vas a salvar.
EliminarBesitos bonita!!!!
Desde luego que si le dicen eso, Blas va a recibir un golpe muy fuerte
EliminarPues porque no lo quiero decir, Julia... sinceramente creo que es mejor que no lo diga
Bueno, tus amigas pueden criticar lo que quieran y reírse de lo que quieran... y yo puedo mandarlas a freír espárragos
Vamos a ver... me alegra que tu madre esté más tranquila... sobre Nico no voy a decir nada
Besitos
Querida hermanita, espectacular el primer capítulo de este año. Felicidades!!!!
ResponderEliminarSi Nico tiene que cumplir una promesa seguro que se despierta porque una promesa siempre se debe cumplir:)) Muy emotivo todo lo que Helena le ha dicho a Nico. Blas también pero Helena ha estado suprema. Yo creo que Emilia, a pesar de la amenaza del dictador, va a traicionarle.
Pilar.
Hola, Pilar... Muchas gracias
EliminarEs cierto que una promesa siempre se debe cumplir... pero si Nico no la cumple porque no despierta no vamos a poder culparle
Tanto Helena como Blas confían en que Nico pueda oírles... y Helena le ha contado su gran y preciado secreto
Bueno, entiendo que puedas creer eso... ahora te toca entender a ti que no te puedo decir si estás en lo cierto
Desde luego está bastante claro que a Emilia no le parece bien lo que planea Arturo Corona
Besos
Si me toca entender, lo entiendo perfectamente:)
EliminarSabes lo que más me gustó de lo que Helena le dijo a su hijo? Que le quedaban cantidad de errores por cometer y algún acierto. Esa frase sí que es un acierto:)
Leo que Merck piensa como yo, que Emilia traicionará a Arturo.
Pilar.
Bueno, es lo que piensa Helena
EliminarDe todos modos, creo que prácticamente todos, si pudiéramos retroceder en el tiempo íbamos a cambiar muchas cosas de las que hemos hecho
Sí, pensáis lo mismo como buenas hermanas ;-)
Hola hola holaaaa he entendido a las mil maravillas lo que significa que el último beso siempre volverá a ser el primero. Bendito y maldito amor amore!!! Se lo han pasado muy bien Arturo Corona, Jaime Palacios y Emilia Sales. Cómo que ellos planearon que Blas y Helena se conocieran??? No entiendo nadaaaaaa!!!! Conozco a una chica con el pelo alborotado y que lleva en los bolsillos los aires de toooodas las estaciones!!!!
ResponderEliminarBesazo!!!!
Hola, Merck... Me alegra que lo hayas entendido, me ahorras tener que explicarlo
EliminarPues no sé si se lo han pasado muy bien... a ninguno de ellos les ha gustado lo que han escuchado
Pues sí, Arturo Corona y Jaime Palacios planearon que Blas y Helena se conocieran... es normal que no lo entiendas... ya lo entenderás
Pues me parece muy bien que conozcas a esa chica
Besazo
Elisa es una puerca, a algunas personas hay que llamarlas por su nombre sin más contemplaciones. Me da que Emilia traicionará a Arturo Corona, lo sospecho, lo intuyo!!! Quéeeee me dices????
EliminarBueno, es muy normal que Elisa no te guste
EliminarPues no te puedo decir nada... si lo traiciona o no lo traiciona ya se verá
Hola Mela, Elisa es odiosa sin más. Sorprendente que Arturo Corona y Jaime Palacios lo planearan todo. Eres una caja de sorpresas. Todos tenemos un límite. Creo que si le hacen creer a Blas que no es el padre de Nico cruzarán una línea roja. No sé lo que hará Helena, me tienes en ascuas.
ResponderEliminarEstoy deseando que Nico despierte y que rapten a Helena y eso lo consigues tú, hada escribiente. Consigues que los lectores deseemos cosas. Capítulo extraordinario y una canción ma-ra-vi-llo-sa.
Un beso.
Hola, Juan... Pues la verdad es que el comportamiento de Elisa es bastante indeseable
EliminarEntiendo que te sorprenda que los padres de Blas y Helena propiciaran que se conocieran... todo tiene una explicación, y algún día la sabrás
Sí, si le dicen a Blas que no es el padre de Nico van a causar mucho daño... Vas a seguir en ascuas, no te puedo decir qué hará Helena
Bueno, pues ya veremos si tu deseo puede hacerse realidad
Gracias
Un beso
Hola Mela esto no me esta gustando nada,Elisa esa insultando demasiado a Helena,Elisa es una vibora le ha dicho Matilde y Elisa es la loca,no me gusta que esa cualquiera llame loca a Helena y Blas se case con Elisa la vibora y la loca,
ResponderEliminarSaludos mios,
Hola, Carlos... Bueno, pues debes saber que en la vida real hay gente que insulta... pues en las novelas también
EliminarTal como lo has escrito parece que digas que no te gustaría que Blas se casara con Elisa... cuando yo sé que es eso lo que te gustaría
Saludos
Mela sabes me gustaria que Blas se case con Elisa,otros dicen que salves a Nico y que Blas se case con Helena,yo digo que se case con Elisa,
Eliminarsaludos míos,
Muy bien, por supuesto que cada lector puede decir lo que quiera... pero esta novela es a mi gusto... y hace tiempo que tiene un final
EliminarSaludos
Uy que genial capítulo me conmovió la escena de Helena con su hijo y el amor que le tiene a Blas. Ojala luche por él. Esperó que Blas no se quede con Elisa que es una víbora y que corona no gane te mando un beso
ResponderEliminarHola, JP... Me alegra que te haya gustado
EliminarLa escena de Helena con Nico fue un placer escribirla... y también me resultó un poco duro
Bueno, pues ya veremos si Helena lucha, si Blas no se queda con Elisa, y si Arturo Corona no gana... Son tres buenos deseos
Gracias... Yo te mando otro
Por desgracia, en el mundo hay muchos seres despreciables como el señor Corona, demasiados, pero lo que no sabe ese señor es que el arma más poderosa de este mundo es el amor.
ResponderEliminarEspero con impaciencia el siguiente capítulo.
Muchos besos
Hola, Julia... Pues sí, me temo que tienes razón... y que existen seres despreciables en el mundo
EliminarMe parece precioso lo que has dicho... que el arma más poderosa de este mundo es el amor
Bueno, pues me alegra que lo esperes con impaciencia
Por cierto, últimamente publicas poco... y eso también me impacienta a mí... Espero que todo esté bien
Muchos besos
¡Hola Mela! Aquí estoy para leerte y ha sido un placer, como siempre. Que decirte... Elisa la detesto y no es novedad. Imagino un final para esa villana pero sé que tu imaginación prodigiosa superará todo. Creo que espero su castigo y tú sabes el porqué. Porque cuando uno ama una novela que lee, y la disfruta como yo lo hago con el clan Palacios, hace suyos los personajes y piensa mil cosas como si conviviera con ellos. Has logrado lo que no todo autor logra querida amiga.
ResponderEliminarEn cuanto a Helena sus palabras junto a Nico fueron maravillosas, mucha emoción y mucho dolor a través de los años. Pero el amor persiste y eso importa.
Omitiré que adoro a Blas pues ya te lo he dicho muchas veces jajajaja. Bueno una vez más. Adoro a Blas.
Las cosas se ponen feas con estos dos manipulando el amor pero habrá que esperar. Juro soy paciente. Ojalá tu novela fuera eterna. Me encanta corazón. ¡Felicitaciones!
Un gran beso y buen fin de semana.
Hola, Lou... Te diré que para mí ha sido un halago enorme que, una escritora de tu categoría, me deje este comentario
EliminarTambién te diré que estoy entendiendo que, los lectores de El Clan, no os merecéis a una autora tan desagradable como yo... Voy a intentar cambiar mi actitud... Todos tenemos alguna herida, alguna tristeza, alguna preocupación... Llegó el momento de que os dedique alguna sonrisa sincera... y aquí tienes una... ;-)
Entiendo que detestes a Elisa... y creo que su mayor castigo es tenerse que aguantar a ella misma todos los días
Te puedo asegurar que tú, con tus novelas, también lo has logrado... Me encantan tus personajes y, sí, les tengo cariño... Charles es maravilloso, y siento cierta debilidad por Ron y Anne
La escena de Helena con Nico fue contradictoria en el momento de escribirla... por una parte me encantó... pero también me dolió un poquito
No lo omitas, a Blas le encanta que le digas que lo adoras ;-)
Pues sí, parece que Arturo Corona y Jaime Palacios van a complicar más las cosas
No, Lou, ese deseo no se cumplirá... esta novela no va a ser eterna... y estoy segura que quedan menos capítulos de los que pensáis... Eso sí, su recuerdo puede ser eterno para quien lo desee
Muchas gracias
Te mando un beso más grande que el tuyo
¡Gracias querida amiga! Un honor leerte.
EliminarUn honor siempre compartido
EliminarHola, Mela
ResponderEliminar!Oh wow! Esto se esta poniendo color de hormiga.
Ni a la hora de visitar al pobre Nico dejan la turbulencia. Eliza Rey es simplemente una arpía, escupe veneno por doquier. Que emotiva la escena de Helena frente a su hijo. Es una afrentada, como es posible que sea tan cruel. Pobre Helena tener que aguantarse a esa cotorra en semejante circunstancia. Y ahora que? que estaran por tramar ese par de pillos. Nos dejas en suspenso. Muy buen capitulo. Me encanto la cancion!
Un abrazo!
Hola, Yessy... Me alegra verte por aquí a pesar de que no estás publicando
EliminarEntonces creo que se está poniendo de color negro ;-)
Sí, la verdad es que ha habido algo de agitación antes de entrar a ver a Nico
Elisa no puede evitar detestar a Helena... la ve como a una rival porque desconoce que el amor no entiende de rivalidades
Fue una escena que me gustó escribir... también dolió un poquito
Helena sabe luchar... y cuando tienes esa ventaja solo puedes usarla en caso de defensa... pero, por supuesto, Elisa ha sido muy cruel
Arturo Corona y Jaime Palacios traman hacerle creer a Blas que Nico no es su hijo... bueno, lo cierto es que la idea ha sido de Arturo Corona
Yo me enamoré de la canción en cuanto la escuché... me alegra que te haya gustado
Muchas gracias
Un abrazo fuerte
Helena ha explicado muy bien en que consiste el amor.el ultimo beso vuelve a ser el primero y Emilia tiene razon,los padres tienen que saber que han perdido y acarrear con las culpas.A Blas se ve que es un hombre de palabra y si dice que la amara siempre aunque le digan que Nicolas no es su hijo el seguira amando a Helena.Me ha gustado mucho.
ResponderEliminarHola, Ramón... Bueno, la verdad es que no sé si el amor consiste en eso... es lo que piensa Helena... y, sí, es lo que pienso yo también
EliminarSí, yo también creo que Emilia tiene razón... pero me temo que Arturo Corona no opina igual
Es posible que tengas razón... y que Blas la siga amando... pero eso ya es algo que no te puedo decir
Me alegra que te haya gustado
Besos
Ya sé por qué no estaban en el pasillo Arturo, Jaime y Emilia, tenían mucho que escuchar.
ResponderEliminarElisa es una mujer despechada y una mujer en ese estado puede ser peligrosa, también un hombre, no me vayan a llamar machista:)) Pero la señorita Elisa además es muy cruel, puedo pasarle que le diga a Helena que va a casarse con Blas pero lo que dice de Paddy y de Nico no.
Hay algo que dice el dictador al final del capítulo, que Helena cree que mató a su madre, lo que me hace pensar que no la mató.
Besos.
Hola, Ignacio... En efecto, esa era la razón... también es cierto que Blas y Helena podían no haber dicho nada... pero, bueno, dijeron porque estaban convencidos de que Nico podía oírles
EliminarSí, es cruel como habla sobre Nico y sobre Paddy... También es verdad que hay personas que si se sienten despechadas pueden llegar a ser peligrosas... ya sean hombres o mujeres
Bueno, eres un lector muy observador... es cierto, Arturo Corona dice que Helena "cree" que mató a su madre... muy lógico, por esta palabra, que pienses que no lo hizo... y quizás tengas razón... pero nada más puedo decirte
Besos
Voy a probar a ver si puedes decirme por qué Blas durante doce años no se hizo una prueba de paternidad. Es raro y más teniendo en cuenta que luchaba para que le reconocieran esa paternidad. Ningún abogado o juez le pidió que se la hiciera?
EliminarBueno, reconozco que es una buena pregunta la que me haces... pero no puedo contestarla... sabrás la respuesta más adelante
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