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EL CLAN TEODORO-PALACIOS

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jueves, 6 de septiembre de 2018

EL CLAN TEODORO-PALACIOS Capítulo 141



¡Hola a tod@s!
Hoy me toca presentaros la cuarta y última parte de esta novela
Hoy comienza el final, toda novela lo tiene... El Clan Teodoro-Palacios también... No podía ser una excepción

Espero que lo paséis bien... y nos volvamos a ver en el último capítulo
¡¡Miau, miau, miau!! Os acabo de decir cómo termina esta novela ;-)




CAPÍTULO 141

DOS REGLAS BÁSICAS


Arturo Corona y Jaime Palacios dejaron de abrazarse, y ambos secaron sus lágrimas con un pañuelo.
            —De esto no debe enterarse nadie —dijo el dictador de Kavana—. ¿Dónde quedaría mi reputación?
            —Hacía mucho tiempo que no lloraba —confesó Jaime Palacios—. Aunque, en realidad, esta vez he llorado de felicidad. Guardaré tu secreto.
            —Y yo el tuyo.
            —Tengo que decírselo a Helena. Mi hija tiene que saber que Nico ha despertado.
            —Yo debería llamar a Blas.
Con paso rápido se dirigieron a la cafetería. Se sorprendieron de no ver a Helena. Y más se sorprendieron cuando dos camareros les aseguraron que Helena no había estado allí.
            —Dijo que iba a tomar un café —murmuró Jaime Palacios, pensativo.
            —Tal vez ha querido tomarlo fuera del hospital —opinó Arturo Corona.
            —En ese caso, algún soldado la habrá visto salir. Vamos a preguntar. Tu hijo se ha ido a tomar un café y no ha vuelto. Mi hija se va a tomar un café y ni siquiera ha entrado en la cafetería. Algo extraño está pasando.
            —¿Qué insinúas?
        —Absolutamente nada. Cuando se trata de mi hija jamás insinúo.                                               
                                                                                             ∎∎∎
                                                   
 Helena no tuvo que volver a llamar. La puerta se abrió y, en cuanto entró al jardín, quien había abierto la puerta la cerró de un brusco portazo.
            —Bienvenida, señorita Mikaela —la saludó Ismael Cuesta en tono burlón—¿Has venido sola? ¿No has avisado a la policía? ¡Contesta! No eres de fiar.

Helena no esperaba ver al profesor de matemáticas, al hombre que había orquestado el maquiavélico plan para acabar con la vida de su hijo.
Miró fijamente su cara salpicada de granos grandes y rojizos. El rostro de ese hombre era sin duda el reflejo de su alma.
No sintió miedo, solo sintió una gran repugnancia y un odio intenso hacia aquel ser inhumano.
Mientras lo miraba recordó que sabía luchar. Su padre le enseñó a pesar de la desaprobación de su madre. Y había practicado con hombres muy fuertes, con excelentes maestros. Y les venció a todos.
Estaba segura de que Ismael Cuesta le iba a durar muy poco, pero no era el momento. Ignoraba dónde estaba Álvaro Artiach y dónde estaba Blas. Debía esperar y no olvidar dos reglas básicas: la primera, jamás demostrar miedo delante de un enemigo; la segunda, más importante esquivar un golpe que golpear.
            —Vamos al salón. Allí nos vamos a divertir un rato —dijo el señor Cuesta con malvado regocijo.
                                                                                             ∎∎∎


Dos soldados comunicaron a Jaime Palacios que Helena había subido a un taxi después de hablar por teléfono.
            —Localicen al taxista. ¡Ya!

La administrativa se sofocó sobremanera cuando Jaime Palacios acompañado por Arturo Corona le preguntó, con muy malos modales, sobre la conversación telefónica de Helena.
            —Era un hombre... dijo que la llamada era urgente —respondió la mujer, azorada.
            —¿No dijo cómo se llamaba? —indagó el señor Palacios, muy alterado.
La mujer asintió, asustada.
            —Sí, recuerdo su nombre. Blas... Blas Teodoro.
            —¡Estúpida! —bramó el señor Palacios. Las pocas personas civiles que se encontraban en el hall del hospital le miraron, alarmadas— ¿Cómo se le ocurrió pasarle la llamada de ese indocumentado? ¿Escuchó la conversación, sabe lo que le dijo?

Los ojos de la administrativa se llenaron de lágrimas. Su miedo iba aumentando. Pensó en sus hijos, en su esposo, y solo deseó estar de nuevo con ellos en su hogar.
            —No escuché nada —aseguró con un hilo de voz—. Pero sí me di cuenta que ella parecía no encontrarse muy bien cuando colgó el teléfono, parecía trastornada.

Jaime Palacios lanzó una mirada fulminante a Arturo Corona.
            —Serénate —le susurró el dictador de Kavana—. Esperemos a que localicen al taxista. Él nos dirá dónde la ha llevado.

Ambos hombres se distanciaron de la administrativa para que no pudiera oírles.
            —No me pidas que me serene. El desbaratado de tu hijo se ha pasado de la raya.
            —Blas no le haría ningún daño a Helena, y lo sabes bien.
            —¡Yo no sé nada! Le hiciste creer que Nico no es su hijo. ¿Qué le ha podido decir para que mi hija coja un taxi? Y, ¿dónde está ese maldito taxista?
            —No tardarán en localizarlo. Tranquilízate.
            —No me vuelvas a pedir tranquilidad ni nada que se le parezca. Una hija es sagrada para un padre. Voy a llamarla.

Jaime Palacios esperó impaciente que Helena respondiera, pero eso no sucedió.
Arturo Corona llamó a Blas, tampoco obtuvo respuesta.
Los dos hombres más poderosos de Kavana caminaron hacia la puerta principal, furiosos y enardecidos.
            —Llama a Emilia —se le ocurrió a Jaime Palacios.
Arturo Corona llamó a la señora Sales, tampoco contestó.
                                                                                            ∎∎∎


Álvaro Artiach se comportó como un buen anfitrión, recibió a Helena con una enorme sonrisa que contrastó con su ridícula dentadura ya que sus dientes eran muy diminutos.
Sin embargo, nada más era insignificante o pequeño en este individuo. Álvaro Artiach era de complexión fortachona, su pelo rapado y la cabeza de la serpiente que asomaba a su cuello le otorgaban un aspecto realmente siniestro.
Helena recordó la primera regla básica: no mostrar miedo.
Y sonrió. Su sonrisa provocó extrañeza y cierto desarme en el hombre que la estaba devorando con su mirada azul desbordada de lujuria.
            —Bienvenida, Helena Palacios, es un placer conocerte personalmente. No imaginas cuánto me ha hablado Blas de ti.
            —Entonces tengo que suponer que tendrá muy mala opinión sobre mí.
            —¿Por qué has venido? —le increpó Blas, desesperado— ¿Por qué has tenido que venir? ¿Nunca puedes hacer algo bien?

Helena no le miró, siguió mirando a Álvaro Artiach, y aunque ya era muy consciente de la sinuosa situación laberíntica en la que se hallaban tuvo arrestos para contestar que no se hubiera perdido esa fiesta por nada del mundo.
Álvaro Artiach estalló en una de sus desagradables carcajadas. Helena vio temblar a Elisa, y a Blas forcejear intentando desprenderse de las cuerdas que sujetaban sus manos y pies.
El móvil de Helena sonó.
            —¡No contestes! —le ordenó Álvaro Artiach abandonando su oscura risotada en el acto— ¿Crees de verdad que has venido a una fiesta? No, no lo crees, no eres tonta. Eres una gata valiente, y eso me encanta y me excita.

El móvil de Blas sonó.
            —¡Deja que se vayan todos! —le pidió a Álvaro— Te daré toda mi fortuna, absolutamente toda, y no te perseguiré. Lo juro.
            —Quítate el abrigo —le dijo Álvaro a Helena ignorando a Blas—, aquí no hace frío.
            —Yo no tengo calor —se opuso Helena.

El móvil de la señora Sales sonó, pero por supuesto ella sabía que sería una locura intentar contestar a la llamada.

            —¡Quítate el abrigo! —chilló Älvaro Artiach, alterado, y apuntó con su revólver a Blas— ¿Quieres que dispare?

Helena no dudó, y se quitó el abrigo.
            —Bien, eso está mejor —sonrió Álvaro, y dejó de apuntar a Blas—. La gatita valiente también es obediente. Tienes unas bonitas piernas, unas buenas tetas, cintura de avispa y unas buenas caderas. ¡Cuánto placer me vas a dar! ¿Sabes en qué va a consistir esta fiesta? Vamos a cabalgar juntos, delante de Blas, desenfrenados. Luego te mataré, y luego mataré a Blas y a todos. ¿Te gusta mi fiestecita? ¿Te gustan mis planes?

Elisa volvió a sollozar.
            —¡No quiero morir, no quiero morir! —exclamó. aterrorizada.

Helena pensó que era ella quien iba a morir de vergüenza si aquel repugnante individuo le ponía una mano encima estando presente Blas. Pero muy pronto dejó de pensar, y se cubrió la boca con una mano creyendo que iba a vomitar cuando un disparo certero en la frente de Elisa Rey acabó con su llanto, y con su terror. También con su vida.
            —¡Estaba harto de esa llorona! —aseguró Álvaro Artiach, complacido.
            —¡MISERABLE! —gritó Blas— ¡ASESINO MISERABLE! ¿CÓMO HAS PODIDO?
            —¡Cállate o te mato a ti también!
            —¡NO! —exclamó Helena sin saber como pudo hablar. Nunca podría olvidar la expresión del rostro de Elisa ni sus últimas palabras. No quería morir, y ya estaba muerta— Primero tenemos que cabalgar... desenfrenados. Ese era su plan, y me gusta. Y estoy de acuerdo con usted, será más divertido si Blas lo presencia.

Las carcajadas de Álvaro Artiach retornaron al salón.                                                                  
                                              
                                                                                               ∎∎∎

El taxista que había llevado a Helena a casa de Blas regresó al aparcamiento del hospital. Tal vez volviera a tener la suerte de que subiera a su coche otro cliente tan espléndido como la extraña y silenciosa mujer morena.
Los soldados lo reconocieron de inmediato y lo condujeron, entre empujones, ante Arturo Corona y Jaime Palacios.
El atribulado hombre enseguida les dio la dirección que querían saber.
Arturo Corona, Jaime Palacios, y dos soldados subieron a un coche oficial que salió disparado como un cohete hacia la avenida Presidencial. Un cohete que no iba a respetar ninguna señal de tráfico.
            —Emilia nos ha debido traicionar, y debe estar contándoles toda la verdad —auguró Arturo Corona—. No cabe otra explicación.           
                    —Toda la verdad es imposible. Hay algo que Emilia nunca contaría, y hay algo que no sabe —refutó Jaime Palacios.
                    —¿A qué te refieres?
            —Todos tenemos algún secreto. Arturo. Y para que sigan siéndolo no se deben contar.
            
                                                                                               ∎∎∎

La maldad de Álvaro Artiach no era una excepción y, como todas las maldades, desconocía límites y fronteras.
El hombre, con aspecto de gorila, quiso regocijarse antes de llevar a cabo su macabro plan.
Le confesó a Blas que él le había robado y la suerte que corrieron Benito Sierra, y su hija, Rocio.
También le contó como, entre Alfredo Soriano e Ismael Cuesta, obligaron a Lucas a clavarle la navaja a Nicolás. Seguidamente le explicó lo bien que se lo había pasado con Patricia.
Para concluir se regodeó sugiriendo jugar a la ruleta rusa con Blas. Imaginaba la reacción de Helena y no se equivocó. Helena dijo que ya estaban perdiendo demasiado tiempo, que ya debían cabalgar. Y comenzó a desabrochar los botones de su blusa lentamente.
La señora Sales cerró los ojos, no quería ver aquel horror. Las lágrimas bañaban su rostro.
Blas estaba haciendo tanta fuerza para liberarse de las cuerdas que sus muñecas y tobillos sangraban.
Álvaro Artiach, como todo facineroso, cometió un error de capital importancia... su error fue perder el tiempo torturando a sus víctimas.
Y cuando Helena desabrochaba el último botón de su blusa,  Arturo Corona, Jaime Palacios y dos soldados entraron en el salón.
            —¿QUÉ ESTÁ PASANDO AQUÍ? —aullaron al unísono dos padres, descontrolados. Dos salvajes lobos feroces.
Había un tercer lobo en este salón, todavía amarrado, muy salvaje y muy feroz. Un lobo muy herido, ansioso por cumplir el juramento de matar al que un día fue su amigo... al gorila con la cabeza de serpiente tatuada en el cuello.

Págs. 1139-1147


Próxima publicación... un jueves de octubre

En esta última etapa de la novela recordaremos alguna canción que ya publiqué... Hoy la elegida es "Blanco y Negro" de Malú






Queridos lectores de El Clan Teodoro-Palacios, es una alegría estar de nuevo con vosotros... espero que hayáis pasado unos meses agradables
Creo que Ginger ha presentado bien esta última parte ;-) Incluso os ha dicho como acaba ;-)
Yo no os lo voy a decir... Todo lo contrario, intentaré no daros ninguna pista sobre lo que va a suceder... Prometo lograrlo, y las promesas las cumplo
Si alguien no entiende o no recuerda algo... solo tiene que decírmelo 
Por ser la última parte, únicamente os avisaré de la llegada del último capítulo
Y, bueno, con la lectura de este capítulo ya ha comenzado el desenlace, ya estamos rumbo hacia el último puerto... Feliz travesía, Feliz lectura
Mela

32 comentarios:

  1. Holaaaaaaa!!!! Tenía la intuición de que publicabas hoy, hasta he intuido el titulo y la canción. Lo que no intuía es que llegara el final para Elisa!!!! Alvaro es un asquerosoooooo, más que la serpiente que lleva en el cuello!!!! Ginger nos ha contado el final de la novela, pues no me he enterado de nadaaaaaaaa!!!!! Bienvenida Mela!!!!! Bienvenido Clan!!!!!!

    Besoooooooosssssssss!!!!!!

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    1. Hola, Merck... Muy bien, pues vamos a ver si intuyes qué jueves de octubre voy a publicar, cómo se titulará el capítulo, y qué canción elegiré... No valdrá que me lo digas después de que publique
      Álvaro Artiach es un asesino... y actúa como lo que es
      Bueno, Ginger lo ha intentado... ha hecho lo que ha podido ;-)
      Gracias... ¡Bienvenida, Merck!
      Besos

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    2. Hombre, de la anterior publicación a ésta he tenido más meses para intuir y he intuido tanto que me he agotado. No sé si podré volver a intuir!!!!! Cómo es posible, cómo puede ser que Helena piense en la vergüenza que va a pasar en un momento así??? No es que no sea creíble pero cómo es posible???

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    3. Es posible siendo posible... así de sencillo

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  2. Hola, Mela qué alegría volver a leer un capítulo de tan impresionante novela! La alegría es mía de que hayas vuelto. Te he echado mucho de menos, hada escribiente! Estoy seguro de que tendremos una feliz travesía, capitana.
    A Helena le temblaba la mano cuando colgó el teléfono después de hablar con Artiach. No queda claro el motivo de ese cambio, por lo menos a mí no. Tampoco entiendo por qué la administrativa ha dicho que llamó Blas.
    No me tomes por un pesado. No quiero que haya ningún cabo suelto en esta ma-ra-vi-llo-sa novela.
    Un beso.

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    1. Hola, Juan... La alegría es mutua... Gracias por tu confianza, haré todo lo que esté en mis manos para llevaros a buen puerto ;-)
      Lo siento, pero no entiendo qué me quieres decir... ¿qué cambio no queda claro?
      La administrativa dice que llamó Blas... porque Álvaro Artiach le dijo que la llamada era de parte de Blas Teodoro
      Jamás te tomaría por un pesado, y siempre te agradeceré que me comuniques cualquier cosa que no entiendas o cualquier fallo que veas... La novela es larga, y he podido cometer algún error
      Un beso

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    2. No lo entendiste porque no terminé la frase:) A Helena le tembló la mano cuando colgó el teléfono después de hablar con Artiach. Cuando llegó a casa de Blas y llamó al timbre ya no le temblaba. Me pareció que hiciste hincapié en ese cambio y no lo termino de entender.
      Lo de la administrativa tampoco termina de estar claro, a Helena no le dijo que la llamada era de Blas.
      Espero que no te moleste este comentario, sigo sin querer cabos sueltos.
      Un beso.

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    3. Juan, puedes estar muy seguro de que no me molesta tu comentario... Todo lo contrario
      Bien, ese cambio está relacionado con las dos reglas básicas... lo entenderás mejor en otro capítulo
      Es cierto, a Helena le dijo que tenía una llamada urgente... y no le comunicó de quien era esa llamada... también entenderás mejor esto en otro capítulo
      Muchas gracias por tu interés
      Un beso

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    4. Hoy mi interés es felicitarte. Feliz cumpleaños!
      Un beso

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    5. Pues a mí me interesa decirte... muchas gracias
      Un beso

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  3. Mela cariño mío qué alegría!!!!! Anoche estuve esperando pero no publicaste!!!! Ay qué gracia, me lo ha dicho Almudena, a esa le gusta mucho la novela y criticar. Ay mi madre se ha quedado muerta cuando Alvaro Artiach ha disparado a Elisa!!!!! Ay pobre Elisa, me caía mal pero no esperaba esto. Ay qué nervios hemos pasado leyendo el capítulo. Ay no sé la que se va a armar pero creo que Blas va a matar al gorila. Ay qué gracia!!!! Ay el padre de Helena, no sé lo que hará ese hombre!!!! Me encanta la canción que has elegido. Las vas a repetir todas?? Ay qué gracia!!!! Te hemos echado de menos, bonita mía!!!! Qué alegría!!!! Ya te diré más cositas, estoy nerviosa.
    Besitos!!!!!

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    1. Hola, Julia... Gracias por tu alegría, y entusiasmo
      Publiqué por la tarde
      Creo que nadie esperaba lo que ha sucedido con Elisa... y, por mucho que cayera mal, no merecía ese final... Te puedo decir que tuve la tentación de cambiar esto... pero si lo cambiaba, tendría que haber cambiado el resto de la historia... No puede ser
      Bueno, ya veremos lo que sucede en ese salón
      Por ser la última parte, repetiré canciones... también es posible que ponga alguna nueva
      Besitos

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    2. Mela, cariño mío, el capítulo ha gustado mucho pero también te han criticado. Sobre todo la de siempre, Almudena. Dice que no has querido que Alvaro viole a Helena. A mi madre le parece muy bien que no haya pasado. Ay qué gracia!!!
      Te deseamos que pases muy feliz día mañana por tu cumpleaños!!!! Mi madre te manda muchos cariños!!!!
      Besitos!!!!

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    3. Julia, me alegra que a tu madre le parezca bien que no haya pasado... a mí también me lo pareció, y por eso no pasó
      Muchas gracias
      Besos para tu madre, y para ti

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  4. HOLA MELA,NO HE VISTO A NADIE QUE TENGA TAN POCO INTERES DE PUBLICAR COMO TU,HAS VUELTO PRONTO PERO TE FUISTE EN MAYO YNO VAS A PUBLICAR HASTA OCTUBREE,ME ALEGRA QUE ESTES AQUI,EL VERANO MAL PREFIERO EL INVIERNO,SABIA CIERTO QUE VENIA UN CAOS,EL GALLETA ARTIACH LO TIENE QUE TRITURAR EL PADRE DE HELENA,EL PADRE SE ENTERE DE LO QUE ESE QUERIA HACERLE A LA HIJA,ESE ARRASTRADO HA MATADO A ELISA PARA QUE ALLANAR EL CAMINO Y HELENA Y BLAS ESTEN JUNTOS,EL PADRE DE HELENA HA DICHO BIEN QUE ES UN INDOCUMENTADO Y TIENE QUE BESARLE A EL ANTES QUE VOLVER A BESAR A SU HIJA,NO CAMBIES LA HISTORIA EL PADRE DIJO ESO Y EL PADRE NO CAMBIA,
    SALUDOS MIOS,

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    1. Hola, Carlos... Mucha gente prefiere el invierno, no eres el único
      Ya veremos como continúa la novela en el próximo capítulo
      Saludos

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  5. Uy estaba esperando ansiosa saber que iba a pasar con Helena pobrecita e n manos de ese pervertido asesino. Lo dejaste muy interesante esperó saber si Helena y Blas se salvan Te mando un beso

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    1. Hola, JP... Pues ya te has enterado de lo que ha pasado
      En el próximo capítulo lo sabrás
      Gracias... Yo también te mando otro beso

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  6. El Clan vuelve para marcharse definitivamente. No puedo entender por qué no quitas las tres primeras partes y siento no haberte podido convencer de que no publiques la cuarta.
    Para Elisa se ha terminado la travesía, Álvaro Artiach es un individuo cruel y espantoso. Lo aborrezco. ¡Menos mal que los dos padres han llegado a tiempo de evitar los planes de ese criminal! Espero que le den su merecido.
    El padre de Helena es total, me recuerda a otro padre:))

    Pilar.

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    1. Hola, Pilar... Pues sí, vuelve para eso
      Es sencillo de entender... dije que publicaría la novela entera... cuando esté publicada la verás desaparecer
      Coincido contigo, también aborrezco a Álvaro Artiach
      Entiendo que desees que le den su merecido... ya veremos lo que pasa
      Bueno, supongo que algunas actitudes o expresiones te resultarán familiares
      Besos

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  7. Le han servido de poco las dos reglas básicas a Helena, no? ;-)
    Beso

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    1. Hola, Ignacio... La primera sí le ha servido... la segunda no ha tenido oportunidad de ponerla en práctica... ya entenderás el motivo
      Besos

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    2. Cuánto tiempo estuvieron Blas y Helena sin verse?

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    3. Bueno, imagino que te refieres a cuando Helena dejó a Nico con Blas y se fue
      Doce años... Nico tenía tres, y en la actualidad tiene quince

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  8. Hola Mela!
    Bienvenida, que gusto que estés nuevamente posteando capitulos de tu novela, que por cierto, extrañaba.
    Al fin hicieron las paces, es lo mejor, solo así podrán vengarse de Alvaro y sus compinches. Me gusta el coraje y la valentía con la que se enfrenta Helena a ese maleante de Artiach. Ese hombre no tiene sentimientos, es frío, cruel, y la forma que eliminó a Elisa Rey fue barbara. Que secreto guarda Emilia? Bueno, parece que Álvaro piensa que es el final de Blas, y le a confesado redondo todas sus fechorías.
    !Yay! que final de capitulo, llegaron los padres justo a tiempo!
    Que emocionante, he estado en vilo desde el comienzo. Me quedo a la espera de la próxima entrega. !Hermosa cancion!
    Abrazo!

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    1. Hola, Yessy... Gracias por tu acogida, y muy bienvenida tú
      La verdad es que Arturo y Jaime no han hecho las paces... es una tregua en un momento de alegría compartida porque Nico ha despertado
      Helena aprendió muy bien que no hay que demostrar miedo frente a un enemigo
      Sí, Álvaro Artiach es un asesino... una muy mala persona... sin sentimientos ni remordimientos
      Pues te diré que te has fijado en un detalle muy importante de este capítulo... el secreto de Emilia, también Jaime Palacios guarda un secreto... ya veremos si nos podemos enterar de qué secretos son estos ;-)
      Perder el tiempo, confesando sus fechorías, es el error que ha cometido Álvaro Artiach
      Sí, los padres han llegado a tiempo... de no ser así, todos hubieran sido asesinados como Elisa
      Sí, es hermosa... me alegra que te guste
      ¡Abrazo!

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  9. Me ha gustado mucho el capitulo y me ha gustado que los padres lleguen porque Alvaro Artiach es un sinverguenza que no tiene perdon.Me gusta mucho tu novela y no me gusta que se acabe pero es verdad que todas las novelas tienen que tener un final.Besos.

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    1. Hola, Ramón... Me alegra que te haya gustado el capítulo, y me alegra que te guste mi novela... a mí también me gusta ;-)
      Sí, a toda novela le llega un punto final... y la palabra, Fin... Y no es un momento triste, es un momento feliz... porque es cuando realmente la novela ha nacido
      A mí también me gusta que Arturo Corona y Jaime Palacios lleguen a ese salón... y por ese motivo han llegado
      Estamos de acuerdo... Álvaro Artiach no tiene perdón
      Besos

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  10. ¡Hola Mela! Ante todo darte las gracias por el capítulo. Los escritores no siempre podemos publicar o no sentimos ganas todo el tiempo de inspirarnos. Así que gracias nuevamente.
    No sé si iré por orden en el comentario pero trataré de contarte mis sensaciones. Porque tu novela jamás ha sido para mí solo letras que leer. Y eso es tu virtud de transmitir.
    La muerte de Elisa me sorprendió, aunque viniendo de Álvaro se puede esperar cualquier cosa.
    Helena es muy valiente. No solo lo he notado en este capi, sino recordando todo lo que se ha animado hacer a lo largo de tu bella historia. Has seguido una coherencia en tus personajes de principio a fin y eso es otra virtud. No es fácil, y lo logras.
    Bueno, Nico se ha salvado y sabes que siempre lo he querido mucho. Por más que alguna vez haya hecho travesuras o desobedecido, es propio de su joven edad y quizás esa falta de su madre.
    De Blas... Bueno, ¡me encanta Blas! Es muy querible.
    En cuanto a ambos, a pesar de la situación extrema que están pasando, no dejo de sentir ese amor que se tienen. Lo puedo palpar en tus letras.
    Este capi está cargado de tensión y de atracción para el lector. Sin embargo no recuerdo haberte leído un solo capítulo de tu obra que no haya generado en mí ese gran interés en seguir leyendo.
    Te felicito como tantas veces. Eres una gran escritora. Deseo con el corazón seguir disfrutando siempre de tu don. No importa si es El clan u otra. La magia no está en el la obra que te inspire. La magia vive en ti. No lo olvides,amiga.
    Un besazo y buena semana!!

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    1. Hola, Lou... Lo primero que voy a decirte es que tu comentario me ha llenado de satisfacción, y de orgullo
      Es un lujo que alguien que escribe tan bien como tú, me dedique estas hermosas y cariñosas palabras... Muchas gracias, te lo agradezco de corazón, con total sinceridad
      Creo que tú y yo tenemos un gran privilegio, que por supuesto tienen todas las personas que escriben... y este privilegio es la capacidad de soñar despiertas
      Un lector también puede soñar despierto... pero no es lo mismo... estoy segura de que tú puedes entender lo que te estoy diciendo
      Bueno, creo que el lamentable final de Elisa ha sorprendido a todos
      Blas, Helena y Nico sonríen gracias a ti... tú también eres muy querida por ellos, y te agradecen tus palabras
      Es que creo que, en las situaciones extremas, es cuando más se nota el amor por mucho que quieras esconderlo o disimular
      Creo que el único que te odia en este momento es Álvaro Artiach ;-) Pero el odio de un asesino inhumano no debe preocuparte
      Yo no sé si tengo magia... de lo que estoy convencida es que tú sí la tienes
      Muchas gracias, Lou
      Después de este comentario, seguro que tengo buena semana
      Te mando otro besazo, y te deseo lo mejor para esta próxima semana... y siempre

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  11. Me regodeo pensando que artiach no tendrá un buen fin, sino exactamente el que merece, estoy convencida de ello. Asesino y cerdo, una combinación para despertar los instintos más sanguinarios.
    Como te dije en su momento, me impactó la, para mi, prematura muerte de Elisa, un visto y no visto que me dejó un poco chof porque yo le veía más chicha que cortar como personaje y, seguramente, no la muerte. Pero esa es mi percepción como lectora, como escritora no me lo he planteado, la verdad, quizá hubiera hecho lo mismo, quizá no. En fin, la cuestión es que se acabó lo que se daba para ella y que la llegada de Arturo y Jaime, abre un hilo de esperanza para Helena, Blas y la señora Sales.
    Bienvenida de nuevo y gracias por regalarnos la última entrega del Clan, ¡qué orgullo debes sentir cuando pongas el punto final!
    Un beso.

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    1. Hola, Nena... Sí, Álvaro Artiach es un asesino y un cerdo... veremos lo que sucede en este salón
      Yo creo que la muerte de Elisa ha sido algo inesperado para todos los lectores... y además se ha producido de una forma muy imprevista
      Es muy posible que, si yo estuviera leyendo esta novela, opinara lo mismo que tú
      Pero la muerte de Elisa tiene una razón de ser... y lo acabarás entendiendo... Si Álvaro no llega a matar a Elisa, hubiera tenido que cambiar el resto de esta historia
      Yo te doy la bienvenida a esta última parte, y espero que la disfrutes
      Pues cuando publique el punto final estaré muy orgullosa y contenta de haber hecho lo que quería hacer
      Un beso

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