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EL CLAN TEODORO-PALACIOS

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jueves, 10 de mayo de 2018

EL CLAN TEODORO-PALACIOS Capítulo 140




¡¡Hola!!
¿Cómo estáis? Yo os veo bien ;-)
Hoy os voy a presentar, desde mi cielo gatuno, el último capítulo de la tercera parte de El Clan Teodoro-Palacios
¡Disfrutad de la lectura!
¡¡Miau, miau, miau!!
Ginger







CAPÍTULO 140

LA SEGUNDA LLAMADA DE UN ASESINO



Las calles de Aránzazu continuaban siendo como campos sembrados de soldados.
Había poco tráfico, pocos transeúntes. Las tiendas estaban abiertas, pero tendrían escasas ventas ese día.
Blas Teodoro, a pesar de tener los nervios a flor de piel, procuraba conducir con sumo cuidado. No se podía permitir ser detenido y entretenido por alguno de aquellos militares.
La brillante luz del sol ya decaía, no tardaría en apagarse. En invierno anochecía pronto.
Mientras conducía, su mente era un cóctel caótico de pensamientos desordenados y dispares.
Aunque lo deseaba con vehemencia no podía engañarse. Lo que le había dicho su "amigo" Álvaro no era una broma de muy mal gusto. Los ruegos de su madre para que no fuera a casa, los gritos aterrorizados de Elisa para que fuera... le confirmaban la gravedad de la situación.
¿Qué diablos le pasaba a su amigo? ¿Había perdido el juicio, se había vuelto loco? ¿Qué estaba pasando?

De pronto, tuvo que frenar en seco. Una señora de avanzada edad cruzaba un paso de peatones. Ni siquiera la había visto y fue milagroso que no la atropellara.
La anciana lo miró con severidad.

Tenía que serenarse, achacó sus nervios al café que había tomado. ¿Cómo podía Helena beber ese brebaje? Helena... recordó el beso. No, aquel no fue un beso falso. Ella le había entregado el alma... ¿o pretendía no admitir la verdad con el fin de evitar tanto dolor?
Las dudas pululaban en su cabeza acuchillándole sin piedad.
Recordó a Nicolás; estaba asustado y nervioso por la mañana, no durmió bien por la noche. Él también estaba nervioso, asustado. Tampoco había dormido bien. Pero también estaba ansioso, ilusionado. Tenía planes, y todos sus planes se habían volatilizado.

La luz de un semáforo cambió a ámbar. El conductor de delante frenó. En otra ocasión hubiera pasado tranquilamente, demasiados soldados en la calle le hicieron proceder de otro modo.
Blas se vio obligado a volver a frenar bruscamente. Tuvo suerte, y no golpeó al otro vehículo por detrás.
Vio como dos soldados, desde una acera, lo miraban fijamente.
¿Por qué no se encendía la maldita luz verde del semáforo? Tenía que llegar a su casa, debía llegar cuanto antes.

La luz verde del semáforo se encendió, y llegó sin más contratiempos a la avenida Presidencial. Dejó el coche aparcado en la calle. Salió del auto, precipitado, se dirigió a la puerta pequeña, colocó su índice en el panel de seguridad... La puerta se abrió de inmediato. Entró y se llevó una gran y desagradable sorpresa al ver al señor Ismael Cuesta con un revólver en la mano.
            —Ha sido puntual, señor director —dijo el profesor de matemáticas con claro cinismo—. Cierre la puerta y no haga ninguna tontería. Si disparo, Álvaro matará a su madre y a Elisa. Cierre la puerta.

Blas obedeció.
            —Ahora camine hacia el salón de su casa. Recuerde, sin hacer ninguna tontería.

Cuando Blas llegó al salón no podía creer lo que vio, tenía que ser una pesadilla, un mal sueño del que debía despertar cuanto antes.
Álvaro estaba de pie con otro revólver en una de sus manos. El señor Matías Hernández estaba sentado en una silla con las manos atadas con una cuerda.
Marcos, su hijo menor, sentado en otra silla. El muchacho no estaba atado.
Emilia y Elisa, sentadas juntas en un sofá. Tampoco estaban atadas. Elisa lloraba aterrorizada e histérica. Su madre lo miraba entristecida y horrorizada.
            —¿Por qué has venido, Blas? ¿Por qué no me has hecho caso? Álvaro quiere matarte. ¿Por qué has venido, hijo mío?—profirió la señora Sales, desconsolada.
            —¿Qué significa todo esto, Álvaro? —interrogó Blas, descompuesto.
            —¿Recuerdas la patada que me diste en mis partes nobles? Eso duele bastante. También me diste una patada en la muñeca, también duele. Tienes malos modales, Blas, y eso te va a costar muy caro.

Blas Teodoro recordó aquel incidente en la puerta de la discoteca Paraíso.
            —Ibas a pisotear la cabeza de mi hijo, luego sacaste un revólver. ¿Qué querías que hiciera?
            —¡También cerraste mi discoteca!
            —Eso no es verdad.
            —¡Miente, claro que es verdad! —gritó Ismael Cuesta, embravecido— ¡Y a mí me despidió del instituto!
            —Está bien. Me tienes a mí, deja salir a todos los demás.
            —De aquí no sale nadie. Por lo menos, no salen vivos... a no ser que lleguemos a un acuerdo. Elisa ha tenido mala suerte, casualidades de la vida. Llegó aquí a la vez que nosotros. Matías nos abrió la puerta, el resto te lo puedes imaginar.
            —Vine a buscarte, pensé que estabas en casa —sollozó Elisa— ¡Quiero salir de aquí, no quiero morir! ¡Juro que no avisaré a la policía!

Álvaro Artiach estalló en una siniestra carcajada. Esa risotada hizo estremecer a Emilia y a Elisa.
            —Isma te va a atar. No olvides que te estoy apuntando, no intentes una heroicidad absurda.

El señor Cuesta ató las manos de Blas a la espalda.
            —Los pies también.
Blas tuvo que sentarse e Ismael Cuesta ató sus pies con otra cuerda.
            —¡Eres un cobarde, Álvaro! —exclamó la señora Sales con desprecio—Blas ha sufrido un ataque esta mañana. Está muy débil. No podría enfrentarse a vosotros, y aún así lo atas demostrando el miedo que le tienes.
            —¡Si vuelve a abrir la boca la mato, mamaíta! Y hará compañía a los tres fiambres que se están pudriendo en la casita de al lado!
            —¿De qué estás hablando? —preguntó Blas, desconcertado.
            —¿No lo sabes? En la otra casita de tu jardín hay una señora, una joven y un joven muertos. Por lo visto, tienes a tu servicio a un asesino.
            —¡La bruja de mi nuera mató a mi hijo! Era una mala pécora. Tuve que vengar a mi hijo Luis, y mi mujer quiso matarme a mí. La maté en defensa propia —declaró Matías Hernández ante el estupor de Blas.
            —Dijiste que estaban de viaje, Matías.

Álvaro Artiach volvió a reírse con carcajadas terribles.
            —No te mintió del todo, Blas. Están de viaje a otra vida mejor —dijo entre horrendas risas.
            —¿De qué acuerdo hablabas antes? ¿A qué acuerdo quieres que lleguemos?

Los ojos azules de Álvaro Artiach brillaron con maldad y regocijo.
            —Quiero que llames a Helena. Quiero a Helena Palacios en este salón.

Una furia desmedida vistió el semblante de Blas Teodoro.
            —¡JAMÁS HARÉ ESO! ¡JAMÁS!
            —¿Estás seguro?           
            —Completamente.
            —¡Blas, tienes que recapacitar! —chilló Elisa fuera de sí— ¡Haz lo que te pide o nos va a matar! ¡No quiero morir! ¡No quiero!

Blas Teodoro ni siquiera la miró. Lamentaba su pánico, pero jamás llamaría a Helena. Eso no.
            —Efectivamente —afirmó Álvaro Artiach, complacido—. Recapacita, piensa. La vida de Helena por la tuya, la de tu madre, la de una llorona, la de un chico, y la de un asesino. Sacrificar una vida por salvar cinco. No te preocupes, antes de matarla le proporcionaré mucho placer, y todo se desarrollará delante de ti. Serás espectador de primera fila.

Blas, invadido por un remolino de furia, miró fijamente al que ya consideraba su examigo.
            —Voy a matarte, Álvaro. Te juro que voy a matarte.
           —¿Cómo, Blas? ¿Cómo vas a matarme atado de pies y manos?

Las espantosas carcajadas de Álvaro Artiach volvieron a oírse en el salón.
                                                                                          ∎∎∎

            —¿No tarda mucho Blas en tomarse un simple café? —dijo Arturo Corona observando la hora en su reloj.

Jaime Palacios se encogió de hombros, indolente. Helena no dijo nada aunque hacía rato que pensaba lo mismo.
            —Voy a buscarle.


No pasaron ni diez minutos cuando el dictador de Kavana regresó al pasillo con un rictus de disgusto en su rostro.
            —Blas no está en la cafetería —comentó—. Unos soldados me han dicho que se ha marchado en su coche. Me pregunto adónde habrá ido.
            —Habrá ido a buscar a Emilia y a Elisa —respondió Jaime Palacios.
            —Sí, será eso. No creo que tarden en llegar.
            —En ese caso, voy yo a la cafetería. Estoy necesitando tomar un café —dijo Helena.
            —Lo que más necesitas es comer. Come algo —le aconsejó su padre.

Pero Helena no llegó a entrar a la cafetería. Por el camino se encontró con una administrativa que le comunicó que tenía una llamada urgente. Siguió a la mujer hasta la entrada principal del hospital y, en recepción, cogió un teléfono.
            —¿Qué pasa? —indagó convencida de que era Matilde quien la llamaba. ¿Le habría ocurrido algo a Patricia? ¿O sería Berta? ¿Habría pasado algo con Ofelia?— ¿Por qué no me has llamado al móvil?
            —¿Helena Palacios?
            —Sí, soy yo —contestó, confusa, tras escuchar una voz masculina desconocida.
            —No te he llamado al móvil porque nadie ha sabido darme tu número.
            —¿Quién es usted?
            —No creo que me conozcas. Mi nombre es Álvaro Artiach.

Por un momento Helena se quedó paralizada. Segundos después reaccionó, y recuperó el habla.
            —Tiene razón, no le conozco, y no tengo ningún tema que tratar con usted.
            —No cuelgues, Helena. Sí que tenemos un tema que tratar, un tema de vital importancia. Escucha con atención... si antes de una hora no estás en casa de Blas, lo mataré.
            —¿Qué clase de cuento me está contando? ¿Es usted estúpido? Sé que Blas y usted son amigos...
            —¡Helena, no vengas! No se te ocurra venir. Por una vez haz algo bien y no vengas. Cuida de Nico —Era la voz de Blas.
            —¡HELENA, TIENES QUE VENIR! ¡NOS VA A MATAR A TODOS! ¡TIENES QUE VENIR! —Helena reconoció la voz de Elisa.
            —Helena, soy Emilia —ahora era la señora Sales quien hablaba—. Es verdad que Álvaro nos va a matar, pero tú no vas a poder impedirlo. No vengas, cuida de Nico, y dile lo mucho que lo queremos Blas y yo.
            —¿Sigues ahí? —volvió a escuchar la voz desconocida que pertenecía a Álvaro Artiach— Sí, sigues ahí, puedo oír tu respiración agitada. Recuerda, tienes una hora, ni un minuto más. Nada de policía, tú sola. No te retrases, al primero que mataré es a Blas. Y lo mataré lentamente. Tictac... el tiempo corre.

Helena colgó el teléfono. La mano le temblaba.
            —¿Se encuentra bien? ¿Se ha mareado? —le preguntó la administrativa con amabilidad— Le ha cambiado el color de la cara, está muy pálida.

Helena no contestó, salió del hospital. Había taxis estacionados. Subió a uno. Le dijo la dirección al taxista, y no volvió a hablar en todo el trayecto.
El taxista habló bastante, sobre todo se quejaba de que tantos soldados no se hubieran marchado ya de Aránzazu. Temía que algo terrible fuera a pasar, que una guerra civil se avecinara, y las guerras no traían nada bueno.
El hombre hablaba solo, Helena no le escuchaba. No podía prestarle atención, tampoco podía pensar en nada, su mente estaba demasiado alborotada... era incapaz de pensar.
Llegaron a la avenida Presidencial.
Helena vio el coche de Blas; los latidos de su corazón se aceleraron. Pagó al taxista con un billete, y bajó del taxi sin esperar el cambio.
El taxista silbó, estupefacto. Nunca nadie le había dado tanta propina.
Helena se dirigió a la puerta, y llamó al timbre. Su mano ya no temblaba.                                               
                                                                                             ∎∎∎

En el hospital, uno de los neurólogos salió al pasillo.
Arturo Corona y Jaime Palacios se acercaron a él con el alma en vilo. Ninguno de los dos se atrevió a preguntar.
            —Excelencia, don Jaime... Nicolás ha despertado —notificó el neurólogo con manifiesto orgullo—. Ha salido del coma. Dentro de tres horas podrán verlo, ahora es imprescindible que le hagamos unos reconocimientos y exploraciones.

En cuanto el médico les dejó a solas, Arturo Corona y Jaime Palacios se miraron. Los dos tenían los ojos empañados.
            —¿Vas a llorar a estas alturas? —intentó bromear Arturo Corona.
            —Nuestro nieto va a vivir —respondió Jaime Palacios.

Y los dos hombres más poderosos de Kavana se unieron en un fortísimo abrazo... Y lloraron.

Págs. 1129-1138


                                              CONTINUARÁ...

La próxima publicación será en septiembre... he pensado que es una tontería publicar un capítulo en junio ya que en julio no quiero publicar... y en agosto casi todos estáis de vacaciones
Por estos motivos, creo que es preferible que comience a publicar la cuarta y última parte de esta novela... un jueves de septiembre

Hoy, por ser final de la tercera parte, vuelvo a dejar esta canción... "Por ella", de Roberto Carlos



                                              

Queridos lectores de El Clan Teodoro-Palacios... hoy, 10 de mayo de 2018, vuelve a ser un día de celebración y de agradecimiento
Hoy celebramos haber llegado a la tercera meta de esta historia
Ya hay copas y champán para que brindemos juntos
También es un día de agradecimiento... os doy las gracias por vuestra compañía... por vuestros comentarios que, en tantas ocasiones, me arrancan sonrisas e incluso me provocan risas
Bueno, es todo un honor haber llegado hasta aquí con vosotros
¿Brindamos? Chinchín
Mela

44 comentarios:

  1. Mela bonita mía, gracias por salvar a Nico!!!! Mi madre está muy contenta pero ahora está muy preocupada por Helena. Ay qué gracia!!!! En este capítulo se entiende por qué Elisa estaba en casa de Blas y lo de los tres fiambres. Matías es un asesino y el muy cerdo dice que ha matado en defensa propia. Ay y Álvaro quiere violar a Helena delante de Blas y Blas está atado!!! Se han metido en una ratonera. Ay el padre de Helena si Alvaro la viola!!!! Qué gracia con Elisa, está muerta de miedo. Creo que Blas se desatará y matará a Alvaro y al profesor de matemáticas. O los matará el padre de Helena. Ay como viole a Helena, ay mis amigas!!!! Mela cariño mío deberías publicar en junio y descansar en julio y en agosto volver a publicar. Hasta septiembre es mucho. A ver si no eres tan cabezota y nos das alguna alegría. Qué capítulo cariño mío!!!!
    Besitos!!!!

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    1. Hola, Julia... Me alegra que tu madre esté muy contenta... pero debo ser muy sincera en este caso
      Lo que quiero decir es que estaba escrito que Nico salía del coma... yo nunca voy a cambiar absolutamente nada de esta historia
      Siento que tu madre lo haya pasado mal... de verdad que yo he llegado a pasarlo mal también... pero es que no se debe decir lo que va a pasar en una novela antes de que pase... eso es matar una novela, y yo no lo voy a hacer
      Ya te dije que se acabaría entendiendo
      Todavía no sabemos muy bien qué ha ocurrido con el hijo mayor de Matías, con su esposa y con su nuera... pero sí debemos recordar que Matías y Luis maltrataban a sus mujeres
      Blas y Helena están en un momento muy difícil, muy complicado... También Emilia, Elisa, Marcos y Matías... Tendremos que esperar a ver qué sucede
      Lo único que puedo decirte es que tanto Jaime Palacios como Blas matarían, con mucho gusto, a Álvaro Artiach
      He intentado explicar por qué volveré a publicar un jueves de septiembre
      Bueno, hoy es un día de agradecimientos... y de celebración
      Muchas gracias por tu compañía
      ¿Brindamos? Chinchín

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    2. Mela cariño mío, cómo están mis amigas!!!! Éxito de capítulo!!!! Mis amigas quieren que el loco de Álvaro viole a Helena delante de Blas!!!! Ay a Blas le da otro ataque!!! Ay qué gracia!!!! Ay mi madre, mi madre no quiere!!! Almudena te ha criticado por no publicar hasta septiembre.
      Sí cariño brindo contigo. Chinchin!!!!!

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    3. Bueno, pues lo que quieren tus amigas me sorprende bastante
      No voy a decir qué es lo que va a pasar... pero desde luego si se produjera esa violación no publicaría, bajo ningún concepto, un comentario jocoso o frívolo al respecto
      Creo que es un tema espinoso que debe ser tratado con mucho respeto y sensibilidad
      Yo es que de Almudena no tengo nada que decir... es que no me interesa en absoluto lo que ella diga o piense
      Chinchín

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    4. Mela cariño mío, cómo estás??? Mi madre quiere que te escriba para mandarte muchos cariños. Te echamos de menos bonita mía!!!!
      Besitos!!!!

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    5. Hola, Julia... Estoy bien, gracias
      Tu madre es muy cariñosa y atenta
      Ya falta menos para que El Clan vuelva... estoy calentando motores para arrancar en septiembre
      Besos para las dos

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  2. HOLA MELA NO COMENTO NADA QUE QUIERE HACER EL GALLETA CON HELENA,PORQUE NO LO ACE CON ELISA,JAIME PALACIOS LO VA A TRITURAR,ESE GALLETA SERA MIGA DE GALLETA,EL PADRE DE HELENA LO TRIRURA,NO COMENTO NADA ME HA CALENTADO EL GALLETA,SI LE HACE ALGO A HELENA LO ESPLICAS CON TODOS LOS DETALLES,QUIERO SABER LO QUE LE HACE Y NO COMENTO,ESE HIJO DE SU MADRE ME HA CALENTADO,
    SALUDOS MIOS,

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    1. Hola, Carlos... Bueno, yo puedo entender que un personaje no caiga bien... pero Elisa tampoco merece que Álvaro le haga lo que pretende hacerle a Helena
      A mí no me gusta despreciar a nadie... pero no puedo agradecer tu compañía ni brindar contigo
      Saludos

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    2. BRINDA CON QUIEN QUIERAS,CUANDO ACABES LA NOVELA ESE DIA VERAS QUIEN TE HACE COMPAÑIA,
      SALUDOS MIOS,

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    3. Eso no me preocupa ni siquiera un poquito

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  3. Uy lo dejaste super interesante. Ojala Blas, su mamá y Helena se salven aunque ni me imagino como lo harán. Es super malo Alvaro esperó que se haga chicharrón. Te mando un beso

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    1. Hola, JP... Bueno, es el final de la tercera parte... tenía que ser interesante
      Blas, su mamá, y Helena te agradecen tus buenos deseos... Elisa, Marcos y Matías se han enfadado bastante ;-)
      Sí, Álvaro es muy malo... a ver si se hace chicharrón ;-)
      Muchas gracias por tu compañía
      ¿Brindamos? Chinchín

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  4. Buenos días Mela, heyyyy vengo con mucha seriedad y con mucha educación!!! No vayas a tener tú también un revólver y no vayas a dispararme. Me pasa como a Elisa, puedo entenderla porque tampoco quiero morir!!!! Los coleccionistas tienen los nervios a flor de piel también, no quieren que mueran ni Blas ni Helena. No querrás que muera algún lector de un ataque al corazón??? Qué te hemos hecho???? Templa, vuelve a la cordura, que te los vas a cargar a todos!!!!
    Lo único bueno que he leído es que Nico se ha despertado. Esperaaaaaaaaa, no dispares!!!! También he leído un capitulazo muuuuuyyyyyy digno del final de la tercera parte del Clan Teodoro-Palacios!!!!! PLAS PLAS PLAS PLAS!!!! Enhorabuena!!!!! Adiós tercera parte, nunca te olvidaré!!!!!

    Chinchín!!!!

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    1. Buenos días, Merck... Bueno, yo nunca diría que este comentario es muy serio... pero estoy acostumbrada a tus tonterías
      No, no tengo ningún revólver
      Es muy lógico que nadie quiera que muera Blas... o que muera Helena
      Quien tiene que volver a la cordura eres tú... y cuanto antes
      Sí, es muy cierto que lo mejor que ha pasado es que Nico ha despertado
      Esta tercera parte tampoco te olvidará nunca a ti
      Muchas gracias por tu compañía
      Bueno, no te pregunto si brindamos porque ya estás en ello
      Chinchín

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    2. Claroooooo que estoy!!!! Quierooooo emborracharme para olvidar que has dejado atado a Blas y desatadooooooo a Älvarooooo!!!!!! Por quéeeeeeeeeeeee?????

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    3. No me pongas nerviosa... advertida quedas

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    4. Quiero darles ánimos a Blas y a Helena!!!! Ellos pueden con gentuza como Álvaro e Ismael!!!!! No sé cómo peroooooo pueden!!!!

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    5. Blas y Helena te lo agradecen... y ya veremos si pueden
      Besos

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  5. ¡Qué guapo era Ginger!
    Se me han empañado los ojos como a Arturo Corona y a Jaime Palacios. Y más llorarían si supieran donde están sus respectivos hijos.
    Alvaro Artiach e Ismael Cuesta son dos bestias. Blas y Helena dos inconscientes, no sé cómo van a salir vivos del salón de los horrores. Pero tampoco puedo creer que uno de los dos o los dos mueran. O no quiero creerlo. Será como tú querrás, te he escuchado decir muchas veces que una novela le tiene que gustar a su autora:))
    Esta canción es muy especial.
    ¡¡PLAS PLAS PLAS PLAS!! ¡Chinchín!

    Pilar.

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    1. Hola, Pilar... Guapo, y muy juguetón
      Lo han pasado mal, y es lógico que se les pongan los ojos llorosos... y que lloren
      No sé si llorarían más... yo creo que se alterarían bastante
      Estoy de acuerdo en que Álvaro e Ismael son dos bestias... pero Blas y Helena tenían pocas opciones
      Bueno, ya veremos si salen vivos o no de ese salón
      Es que pienso que una novela tiene que gustarle a quien la escribe... es el único modo de que disfrutes escribiendo
      Es la canción de El Clan
      Muchas gracias por tu compañía
      Tampoco voy a preguntarte si brindamos... ya estás en ello también
      Chinchín

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  6. !Wow, pero que capitulón!
    Pobre Blas, estremecido arrancó rápidamente por la llamada del "amigo", sorprendido, aún no puede asimilar semejante noticia. También estoy anonadada con todo lo que Álvaro a cometido, vaya sorpresa. Es un vil asesino!
    Ahora quiere a Helena, pero que odio más cronico el de ese tipo contra la familia de Blas. Ojala y con este susto recapaciten la señora Sales y Elisa. !Oh Dios, lo que le toca enfrentar a Helena! Y que bueno saber que Nicolás a despertado de su coma. Me encanto que cerraras capítulo con los abuelos fundidos en ese abrazo por la felicidad de la noticia.
    Ahora con este tremendo suspenso nos dejas hasta Septiembre? yo lo veo muy leejjjooosss!
    La canción no debía ser otra, Mela. Me parece perfecta!!
    Y nada, gracias a ti por traer a tus lectores este increíble Clan Teodoro - Palacios, que aunque no haya leído desde su primer capítulo, me a super encantado.
    También me uno a tu brindis, claro que si, Chin Chin.
    Abrazo!

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    1. Hola, Yessy... Bueno, supongo que es tremendo darte cuenta de que quien creías tu amigo es un feroz enemigo
      Álvaro es un asesino... pero, en este capítulo, hay dos mujeres muertas que son la esposa de Matías Hernández, y la nuera... También está muerto su hijo mayor, Luis... Matías ha dado su versión de los hechos... ya veremos si es cierta
      Sí, Álvaro quiere a Helena para vengarse definitivamente de Blas
      Yo creo que la señora Sales ya ha recapacitado... tenemos que recordar que le ha dicho a Helena que no vaya
      Elisa nunca ha sentido aprecio por Helena... está muy asustada y solo teme por su vida
      Pues sí, Helena se va a ver ante dos grandes asesinos... Álvaro Artiach e Ismael Cuesta
      Sí, también me gustó cerrar el capítulo con la alegre noticia de que Nico ha despertado... y con el abrazo de Arturo Corona y Jaime Palacios
      Es verdad, septiembre está muy lejos... pero septiembre llegará
      A mí también me parece una canción perfecta para El Clan
      No lo has leído desde el primer capítulo... pero te has adaptado de maravilla... y yo te considero una lectora de esta novela de pleno derecho
      Muchas gracias por tu compañía
      Chinchín

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  7. Hola Mela, cómo me equivoqué! Pensé que los tres fiambres eran Matías Hernández, Ismael Cuesta y Marcos. No caí en que me pareció extraño que se fueran de viaje, ahora caigo:)
    Están en una situación limite pero Emilia sigue demostrando que quiere a Blas. Sabe que para él sería una tortura que Ávaro Artiach abuse de Helena y la mate delante de él. Elisa sólo se quiere a ella misma.
    Cuando Helena cuelga el teléfono le tiembla la mano, cuando llama al timbre no. Algo has querido decir pero no caigo.
    Fabulosa y extraordinaria fin de la tercera parte! Eres un hada escribiente.
    Voy a echar de manos la novela y a ti. También me parece que la canción es perfecta para Helena. El honor es brindar contigo.
    Un beso.
    Chinchín!

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    1. Hola, Juan... Creo que a todos nos pasa, cuando leemos una novela, que nuestra imaginación va más deprisa que las páginas que leemos... a veces acertamos, a veces nos equivocamos
      Y a mí me divierte mucho leer vuestras especulaciones
      Sí, Emilia sabe que Blas sufriría demasiado... por esta razón le dice a Helena que no vaya
      Elisa está muy asustada... pero es cierto que solo se está preocupando por ella
      Pues tienes razón, a Helena le tiembla la mano al colgar el teléfono... cuando llama al timbre ya no... eso significa algo, pero no te lo puedo decir
      Sí, es una canción perfecta para ella
      Septiembre llegará, y El Clan volverá
      Muchas gracias por tu compañía
      Chinchín

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  8. Bueno, aquí va mi sincera enhorabuena por este último capítulo y por la tercera parte de la novela, Mela. Nos resuelves algunas incógnitas, nos despiertas a Nico (eso yo no lo dudé ni por un instante) pero se queda on fire la intriga de lo que va a ocurrir en la casa con Helena y el resto. Y lo que espero es que Nico haya despertado en plenas facultades... aunque de eso ya no estoy tan segura. El comienzo de la cuarta parte promete mucho.
    Matías y Luís ya se veía cómo eran, ¿qué pasó (aparte de lo cotidiano) para que sus mujeres lleguen a tal extremo de rebelión? Espero que ese HP de Matías sea uno de los próximos finados, porque pienso que alguien más va a palmar. No sé por dónde saldrás con respecto a lo que se prepara. Y sobre todo siento mucha curiosidad por cómo se va a resolver, o si se va a resolver, el malentendido entre Helena y Blas... pero, para eso, primero deben seguir vivos.
    En fin, que estaré esperando la continuación pasados los grandes calores. Creo que has hecho bien dejando la última parte íntegra para cuando regreses. Disfruta de estos meses todo o que puedas, espero que nos reunamos algún día y si es para escribir en petit comité, mejor que mejor. Un beso grande y un achuchón.

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    1. Hola, Nena... Sí, sé que no lo dudaste nunca... y has acertado... Nico despierta
      Ya entiendo, pero no te puedo decir si Nico va a tener alguna secuela... o si va a ser el Nico de siempre
      Matías y Luis eran dos dos proyectos de hombres inacabados... como lo es cualquier maltratador
      Preguntas demasiado, no te puedo decir lo que pasó... por ahora tenemos la versión de Matías... muy poco fiable, por cierto
      Bueno, pues acabas de ganarte el odio de un maltratador... por desear que sea el próximo finado
      Bien. en septiembre comenzarás a leer la cuarta parte... y ya te vas a enterar absolutamente de todo porque es la última parte de la novela
      Me parece bien que nos reunamos para escribir... pero si empiezas a decir tonterías ya puedes imaginar lo que pasará
      Muchas gracias por tu compañía
      ¿Brindamos? Chinchín

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    2. Chinchín con chinchón que el cava no me gusta, ya lo sabes XDXDXDXD O elige otra cosa etílicamente razonable.

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    3. Lo único que sé es que eres una pelma pesada
      Chinchón... y Chinchín

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    4. ¡¡Mira que eres agreste!! Y seguro que te has puesto nerviosa y todo... Como si te viera tecleando posesamente, es decir, tecleando con furia irracional.
      Chin-chin-chin

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    5. A ver que tú eres graciosa... voy a cambiarte la copa de chinchón por una copa de vino tinto
      Estamos de celebración, y debo ser una amable anfitriona
      Chinchín

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    6. De celebración puede, pero de amable nada, que el vino vino es con o sin burbujas, y seguro que encima, el tintorro, me lo sirves de garrafón, agarrada.

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    7. La celebración se ha terminado... y ya no se bebe nada

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  9. Primera llamada para Blas, segunda para Helena. Nico ha despertado pero esta parte no ha acabado bien. Y la cuarta?
    Chinchín!

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    1. Hola, Ignacio... Nunca diré como acaba la cuarta parte... ya lo veréis cuando sea el momento
      Muchas gracias por tu compañía
      Chinchín

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    2. Puedes decirme si Blas y Helena hubieran estado de acuerdo con la moción de censura que Sánchez le presentó a Rajoy? Y con el resultado?
      Estas preguntas no tienen nada que ver con la novela pero me sirven para conocer mejor el carácter de ambos.

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    3. Bueno, lo que tú me preguntas no va a revelar o a desvelar algo sobre lo que está por venir en esta novela
      Puedo decirte que Blas y Helena son bastante apolíticos... quizás porque sus padres son muy políticos
      Voy a contestar lo que me preguntas... estarían absolutamente de acuerdo con la moción de censura--- por lo tanto, de acuerdo con el resultado

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  10. Veo un enredo muy grande,no se si se salvan Blas y Helena.Puede pasar que el asesino Artiach los mate y Nico que se ha despertado sea el sucesor de sus padres y que se vengue.No se pero es que no se como van a sali de este enredo.Hasta septiembre me parece mucho pero si no hay mas remedio espero.La cancion es muy bonita,me gusta mucho.Brindo contigo muy feliz.Chinchin.

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    1. Hola, Ramón... Pues sí, entiendo lo que dices ya que Blas y Helena están en apuros muy graves... Podría pasar lo que tú piensas... o podría pasar otra cosa... Lo sabremos a partir de septiembre
      Sí, es una canción bonita... me alegra que te guste
      Muchas gracias por tu compañía
      Chinchín

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  11. ¡Hola Mela! Por fin por aquí, disculpa la demora.
    Bien, comenzaré por el capi. Me has sabido transmitir esa sensación de desasosiego, intriga, y tensión, esa que tan bien sabes volcar en tus letras. Ignorar quién triunfará si el mal o el bien esa una estrategia bien empleada.
    La emoción de leer sobre Nico y su mejoría acarició mi alma. Porque quiero a tus personajes. Y eso lo logra una excelente escritora.
    Helena no lo ha dudado y creo que me lo esperaba. La reacción de Blas es justa de quien ama. Excelente amiga. Muy bueno.
    Ahora si me lo permites voy a comentarte en general ya que es el último capi por ahora.
    Lejos estoy de halagos superfluos, porque no me gusta hacerlo. Cuando lo digo es con justa razón.
    Tu obra además de gozar de una trama atrapante tiene otras cualidades. ¿Cómo explicarte?
    Sé que quizás puedo lograr una historia en mi saga que guste mucho, pero El clan Palacios tiene además una armonía en los párrafos como si no tuvieras que leer, sino que sientes que te deslizas por las letras. Nunca resulta pesado o lento el argumento y eso es porque tu magia no está sola, se nota que hay profesionalismo.
    Sé que veré tu obra en las vidrieras de las librerías, lo sé. Y ese día puedes estar segura que estaré muy feliz por ti. Te lo mereces.
    Un beso enorme. Eres una gran escritora. Hasta muy pronto amiga.

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    1. ¡Hola, Lou!
      Me alegra mucho verte en el último capítulo de esta tercera parte
      Bueno, yo creo que es muy importante no saber quién va a triunfar... si cuando lees una novela ya sabes que acaba bien o que acaba mal... la novela va a perder mucho
      La buena noticia de este capítulo es que Nico ha despertado, y él se alegra de haberte acariciado el alma ;-)
      Bueno, hay momentos en que no hay tiempo para ponerte a dudar... y ese momento le ha llegado a Helena
      Álvaro Artiach nunca hubiera conseguido que Blas llamara a Helena... de hecho no lo consigue... Y Blas le pide a Helena que no vaya, también se lo pide Emilia Sales
      "Quizás" no... Tu saga gustará mucho porque creo que es la mejor historia de vampiros, lobos y humanos que se ha escrito
      "Sientes que te deslizas por las letras"... me encanta como suena esta frase
      Bueno, yo lo que estoy deseando es que no tarde mucho en llegar septiembre... y comenzar a contaros la cuarta y última parte
      Mi ilusión siempre fue y sigue siendo publicar la novela en el blog... y mucha gente no lo entiende... pero lo entiendo yo
      Muchas gracias por tu compañía
      ¿Brindamos? Chinchín

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    2. Por supuesto, ¡brindamos querida amiga! Chinchin.

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  12. Hola! Posiblemente te sorprenda este comentario, pero he de preguntarte. Llego hasta aquí del blog de Kikas, Dakipalla, buscando algo de luz sobre qué fue de él. He entrado a su blog varías veces buscando actualizaciones y leyendo los comentarios, pero hoy, no sé porqué, me ha dado por indagar sabiendo algo de él. No sé si sabes algo o no pero un poco de luz te lo agradecería! Gracias un saludo!

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    1. Hola, Xipo... disculpa que no te haya contestado antes... no había visto tu comentario
      Bueno, es que Kikas dejó de publicar el 4 de octubre de 2013... y es tan testarudo y cabezota que sigue sin publicar
      Pero puedo decirte que él está bien
      De todos modos, te recomiendo que le dejes un comentario en su blog... él lo recibirá, y supongo que te contestará
      Si no te contesta, me lo dices... y, de algún modo, le haré saber que te estás interesando por él
      De nada... Un saludo

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This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 3.0 Unported License. Creative Commons License
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