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EL CLAN TEODORO-PALACIOS

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EL CLAN TEODORO-PALACIOS

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viernes, 12 de octubre de 2012

EL CLAN TEODORO-PALACIOS Capítulo 10





Maleta de Recortes






CAPÍTULO 10

BLAS HABLA CON NICOLÁS


L
a cocina era muy amplia, con paredes cubiertas de ladrillo visto y un ventanal por donde se veía parte de una de las terrazas exteriores. Una puerta blanca acorazada, permitía el paso a la terraza. En el centro de la estancia, una mesa redonda, grande, de cristal acido con pie de metal estaba rodeada de sillas con asientos laminados en blanco. A Patricia y a Bibiana les llamó la atención una alacena de chapa de madera plateada con puertas de rejilla. Todos los electrodomésticos eran de acero inoxidable. El suelo, porcelánico, resultaba práctico por su dureza y era sencillo de limpiar.
          —Buenos días —sonrió Emilia—. Sentaros, enseguida os pongo el desayuno. A mi hijo se le han debido pegar las sábanas.
Natalia comprendió el motivo por el cual el señor Teodoro se retrasaba.
          —Pues cuando venga deberías castigarlo por llegar tarde al desayuno—bromeó la niña.
Todos rieron imaginando al señor Teodoro “castigado” por su madre. Cuando los niños estaban a medio desayunar, el joven entró  en la cocina.
          —Buenos días —saludó—, siento el retraso.
         —¡Hijo mío! —exclamó Emilia—, ¡qué ojeras son esas! ¿No has dormido bien?
          —No mucho —respondió éste—. Esta noche el viento era huracanado.  Se sentó en una de las sillas vacías y cogió una tostada. La señora Emilia le acercó un tazón con leche.
          —¿No tendrías miedo por el viento? —preguntó Elisa con guasa.
          —Un poco sí —confesó el joven, siguiendo la chacota—, estuve muy a punto de ir a meterme en tu cama.
Natalia y Nicolás se miraron, la niña se sonrojó. En aquel momento, alguien llamó a la puerta. El señor Teodoro se levantó a abrir. Era Sandra.
Los niños, al verla, se echaron a reír estrepitosamente. Sandra, como de costumbre, iba exageradamente maquillada. La chica, quitándose el abrigo, les lanzó una mirada furiosa.
          —¿No hay espejos en tu casa? —indagó Natalia, divertida.
          —Tampoco debe haber luz —añadió Nicolás riendo.
          —No les hagas caso, Sandra —recomendó el señor Teodoro aunque, en su interior, tenía que reconocer que la chica se pintaba demasiado. Su falda cortísima tampoco era adecuada para el tiempo que hacía.
          —Si no has desayunado, siéntate a acompañarnos—la invitó Elisa. La muchacha se sentó mirando, ceñuda, a los primos. Los chiquillos continuaban con sus risas.
          —¡Ya está bien! —les advirtió el señor Teodoro en tono severo. Los niños dejaron de cachondearse.
          —Hoy Nico ha desayunado como un rey —dijo la señora Emilia, contenta, y dio un beso cariñoso en la mejilla del chiquillo.
El señor Teodoro terminó de tomar la leche.
          —En el salón lo tenéis todo preparado para que adornéis el árbol y pongáis el Belén —dijo a los chicos—. Tú, Nico, ven un momento a mi despacho. Quiero hablar contigo. Luego ayudarás a las niñas.
El hombre se levantó y salió, seguido de Nicolás. Pasaron al salón y el señor Teodoro abrió una puerta que daba acceso a su despacho. Una vez entró el niño, cerró la puerta.
En el despacho había numerosas estanterías con multitud de libros. Una ventana grande permitía contemplar la montaña y una mesa de madera refulgente ocupaba el centro del estudio. El señor Teodoro indicó a Nicolás que se sentara y él también lo hizo, frente al niño, al otro lado de la mesa. El muchacho observó el rostro del hombre; estaba serio y, desde luego, parecía no haber dormido suficiente. Tenía unas ojeras muy marcadas debajo de los ojos. En la parte izquierda de la mesa había varias carpetas; el señor Teodoro cogió una, de color rojo. La abrió y sacó unos folios. Puso delante del niño dos montones de hojas grapadas.
          —Estos son los exámenes que hiciste en septiembre    —declaró el joven, señalándolos con un bolígrafo—, y estos son los exámenes que has hecho este primer trimestre. Has suspendido en todos. ¿Me puedes explicar a qué estás jugando?
Nicolás miraba las hojas que tenía ante sí sin atreverse a levantar la vista. Tragó saliva, nervioso. El señor Teodoro lo miraba en silencio, esperando. El niño seguía mirando los folios sin decir palabra.
            —Nico, te he hecho una pregunta y estoy esperando una respuesta —dijo el hombre con calma.
                —Suspendí a propósito —declaró el chico sin levantar la vista.
              —Sí, eso ya lo sé —manifestó el señor Teodoro—. Me interesa saber por qué lo has hecho.  El niño volvió a enmudecer; el señor Teodoro le daba vueltas al bolígrafo que tenía entre sus manos. Nicolás volvió a tragar saliva, ahora se arrepentía de lo que había hecho, pero era un poco tarde. No había pensado bien en las consecuencias de sus actos. Blas tenía las fotocopias de sus exámenes y sabía que había suspendido adrede. Las manos del chico comenzaron a sudar.
          —No volveré a hacerlo —aseguró con un hilo de voz.
          —De eso puedes estar convencido —afirmó el señor Teodoro intentando no excitarse. Veía con claridad que el muchacho estaba asustado—. Hay algo que debí decirte hace tiempo —continuó hablando—; lo voy a hacer ahora. Soy tu tutor legal. He decidido que no vas a volver al internado; cuando se acaben estas vacaciones nos trasladaremos a Aránzazu. Irás al instituto que va Nat. Tengo una mala noticia que darte: no voy a seguir dando clases en la universidad de Markalo. Seré el nuevo director de tu instituto y no voy a tolerarte ninguna otra estupidez.
Nicolás no podía creer lo que escuchaba. Se atrevió a levantar la cabeza y miró al señor Teodoro. El hombre lo miraba fijamente.
          —¿Necesitas que te enseñe la documentación que me acredita como tu tutor? —preguntó el joven.
          —No —susurró el niño.
          —Bien —el señor Teodoro parecía satisfecho—. Nico, esto no es opcional, no tienes la libertad de elegir. Un juez me nombró tu tutor y yo acepté el cargo. Nadie me paga por ello.
Nicolás se sorprendió mucho al oír esta revelación; él creía que su padre le pagaba un sueldo. Después de un breve silencio, el hombre continuó hablando.
          —Si alguna vez piensas en escaparte, mejor piénsalo dos veces y no lo hagas —Blas Teodoro notó que un ligero rubor se asomaba al rostro del chiquillo y que el jovencito volvía a tragar saliva—. Si se te ocurre fugarte, ten presente que te encontraré y no te gustará estar en tu pellejo cuando eso suceda —amenazó el hombre.
          —No pienso escaparme —dijo el niño con sinceridad.
          —Bien —aprobó el señor Teodoro—. Puedes marcharte a ayudar a las niñas.
Nicolás se levantó y salió del despacho cerrando la puerta tras de sí. Vio a Natalia, a Patricia y a Bibiana adornando el árbol de Navidad. Se acercó a ellas, radiante.
          —¿Qué tal te ha ido? —preguntó Natalia, aunque por la expresión que veía en el rostro de su primo sabía que todo iba bien.
          —Fenomenal —contestó Nicolás, feliz—, puedes estar tranquila, no voy a escaparme. Y explicó a las niñas lo que el señor Teodoro le había dicho. Natalia y Patricia empezaron a dar saltos de alegría. ¡Iba a ser emocionante que el chico fuese al mismo instituto que ellas! Nadie se dio cuenta de la sombra de tristeza que reflejaba la cara de Bibiana.
          “Pobre Nico”, pensó, “Blas le ha mentido. Lo que realmente va a hacer es entregárselo a su verdadero padre. Estela se lo dirá el día del Roscón de Reyes”.
Nicolás se fijó en Bibiana.
          —No parece alegrarte la noticia—comentó, extrañado.
          —Claro que me alegra —mintió la niña—, es que me he quedado muy asombrada. ¿Y no te ha castigado por haber suspendido adrede? —preguntó, deseando cambiar de tema.
El muchacho denegó moviendo la cabeza.
          —¿Y dónde viviréis? —volvió a preguntar Bibiana.
          —Eso no me lo ha dicho.
         —¡Seguro que viviréis con nosotras! —aventuró Natalia—. La casa de Elisa es muy grande, sobra espacio. Sería absurdo que vivierais en otra parte. Ahora sí que vamos a pasar unas navidades felices.
Natalia se equivocaba, las navidades no iban a ser tan felices como ella imaginaba.

Págs. 65-70                                                                                                                                                               

34 comentarios:

  1. Pinta bien para el chaval, pero, claro, su tutor no le ha explicado todo, como bien sabe Bibiana.
    ¿Por qué necesita un tutor legal teniendo unos padres? ¡Ah bueno, que no lo son en realidad, (al menos el puerco de Bruno, ¿no?) sólo que Nico lo ignora! Continuaré leyendo...
    Un besito

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  2. Un besito a ti, Nena, y gracias por el comentario. Todo es un poco misterioso alrededor de Nico, ya irás averiguando...

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  3. Estaba deseando ver la conversación!!!!

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  4. Y Yo me alegro mucho de que lo estuvieras deseando. Besos.

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  5. Lo cierto es que me hace sospechar algo que no quiero adelantar sino igual descubro el roscón de Reyes y no es plan, pero tal vez ya se ha desvelado un poco de lo que ahora ha adelantado Blas a Nico. Lo cierto es que por lo menos en este capítulo no nos hemos atragantado con el malestar general que los adultos iban dejando caer sobre los niños. Y es que a veces la amargura de algunos acaba salpicando a quienes menos culpa tienen. Esperaremos ir viendo a medida que siga leyendo!

    Me encanta y no leo más para no adelantarme que sino... jajajajja
    Besos!!

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    1. Hola, FG!! ¡Ya has llegado a tu cita con el Clan! ¡Qué sepas que los personajes te estaban esperando!
      Puedes comentar con toda tranquilidad tus sospechas y todo lo que pienses. ¡No pasa nada, a lo mejor aciertas y a lo mejor no! Y a mí me encanta leer vuestras cavilaciones. jajajajaja
      Besos, guapísima!!

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  6. Ay,ay ,ay casie staba yo feliz cuando leo al finalquelas navidades o serían tan felices! pero bueh eso le puso condimento a mi lectura y medieron ganas de saber aunn más.
    Nico está contento,al parrecer su vida puede dar buen giro,para el si debió ser importante saber queBlas no cobra dinero por ser su tutor,sigo ensando que Blas y Niico tienen más en común de lo que parece,que son más cercanos de lo que Nico piensa y que por ese motivo el temor de Bibiana no será algo que se realice,soloansío queu lossucesos navideños malosno empañen nada de la nnueva vida de Nico.Mme gutó leerte! estos niños me tienen encariñada,Sandrano me agrada, no porque se pinte y su pollera sea corta,sino que me da mala espina me aprece un peronaje que es oscuro.Ah me gustó cuando Blas le dijo a Elisa que se metería en su cama aunque sea en broma a mi romantica le gustó.Un abrazo e disfrutado la lectura!

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    1. Hola Hada Isol!! Siempre es un placer verte por aquí. Tus comentarios me encantan.
      Pues sí, me parece que las navidades no van a ser tan buenas como Nat cree.
      Tienes una parte romántica que me encanta y en el libro vas a encontrar partes románticas, ya lo verás.
      Un abrazo muy fuerte!!

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  7. Ay Mela tengo teclado de gomaporque mi niñalos arruina coon gaseosa ,pero qque dificil es escribir con esto!!!!!!!!!!!

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    1. Querida Hada Isol, no entiendo bien lo que es el teclado de goma... ¡Ay,Ay,Ay, las niñas! Pues entonces tus comentarios tienen doble y triple merito por la dificultad que tienes al realizarlos.
      Un beso muy enorme!!

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  8. Hola Mela: Hoy puedo llegar hasta aquí, aunque seguiría... Que alegría ver que algunas cosillas parecen ir bien pero me pone triste pensar que no va a durar mucho...Bueno volvere mañana o pasado a seguir con esta historia que está BUENÍSIMA!!!
    Besitos =)

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    1. Hola!! Me alegro muchísimo que te esté gustando la historia y que me vayas dejando el rastro de por donde vas. Hasta otro rato!!
      Un abrazo muy muy fuerte!!!

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  9. Ufff estaba tan contenta porque pensaba que este capítulo acababa feliz y vas y..... que no tengo casi tiempo y siempre me toca dejar el ordenador cuando más ganas tengo en seguir leyendo.
    Besitos

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    1. Hola Susana!! jajajajaja Eso de tener que dejar un libro cuando más te apetece saber es algo que me ha pasado y me encanta que te pase a ti jejeje
      En otro momento seguirás averiguando, tranquila. Recuerda que un libro es un amigo que siempre te espera. ¿Dónde leí algo parecido? jeje
      Muchos besos!!

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    2. Por supuesto lo leí en tu blog.
      Besitos, guapetona.

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  10. Eso, primero nos metemos en la cama del primo, despues nos vamos a vivir juntos.....
    Efectivamente promete....
    ;-)

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    1. ¿Tú crees que promete? jeje Estos críos míos son muy críos todavía. Y son más románticos que apasionados.
      Me alegra volverte a ver por la estación.

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  11. Si te contase mis 15 años no te parecerian tan crios...
    Yo tambien me elegro. Demasiado Paris, demasiado trabajo, los dias que en el 2013 se empeñan en seguir teniendo solo 24 horas...

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    1. No sé por qué puedo imaginarme tus 15 años jajaja
      Pero existen muchos otros 15 años.
      Mis días también solo tienen 24 horas, si tuviesen más horas querríamos acaparar más y estaríamos en lo mismo.
      Besos

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  12. Bien, esto empieza a ponerse interesante de verdad :P

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    1. Me alegra que te lo parezca, yo creo que la historia de esta novela te acabará gustando. Y mis personajes y yo estaremos felices.
      Besos

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    2. Seguro que me gustará, porque ya lo está haciendo :3

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    3. Me has hecho sonreír, Estelle.

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  13. Vayaaa justo cuando parecía que mejoraban un poco las cosas para Nico nos dices que las navidades no serán tan felices xD Me ha gustado mucho como Blas ha manejado la conversación para aclarar las incertidumbres de Nico sin revelarle que Nat fue la que se lo contó todo ^^

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    1. Pues sí, Siwan, las navidades no serán tan felices como ellos esperan. Pero sobreviviremos, que ya es algo jajaja
      Sí, la verdad es que Blas se ha manejado bien.
      Besos!!

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  14. Por lo que veo, además de ponerle los reyes carbón, a Nicolás le aguardan malas noticias.

    Besitos.

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    1. Hola Antonio... alguna noticia le aguarda a Nicolás el día de Reyes.
      Veremos si es mala o buena.
      Besos

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  15. Mela, cariño, Blas es encantador, no parece mal hombre. Pero claro Helena no opina lo mismo. ¡¡¡Ay qué mujer esta!!!
    Besitos.

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    1. Julia, no debo hablar de un personaje que no sale en este capítulo
      Y sí... Blas parece encantador... a lo mejor, lo es ;-)
      Besos

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  16. Aunque ya anticipas que no van a tener unas Navidades tan felices como piensan, de momento me quedaré con que Nico está más contento después de que Blas haya hablado con él. Luego, ya veremos qué va ocurriendo...
    Un beso!

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    1. Hola María... Me parece una idea estupenda que te quedes con la parte positiva... y, como bien dices, luego ya veremos ;-)
      Un beso!

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  17. Es importante que en cada capítulo se siga manteniendo la intriga
    pues así el lector se queda atrapado y quiere más.

    Buen trabajo estructural en este capítulo Mela.

    Un abrazo.

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    1. Hola Cielo... Estoy muy de acuerdo, siempre es importante que un lector quiera más
      Me alegra que te haya gustado
      Un abrazo

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This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 3.0 Unported License. Creative Commons License
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